El despertar sólo es posible para aquellos que lo buscan, lo quieren, y están dispuestos a luchar consigo mismos, a trabajar sobre sí mismos, mucho tiempo
y con perseverancia para obtenerlo.
En esta tarea no debe tener miedo de
hacerse daño a usted mismo. Comprenda que
únicamente al hacerse daño a usted mismo
puede conseguir lo que quiere. Puede hacer esto
mediante la observación de las reglas. Por
ejemplo, diciendo de usted o de otras personas
algo que no quiera decir, pero cuando se le
diga que lo haga. También puede producir en
usted un estado altamente emocional al
prepararse a hablar en este sentido, esto es, al
imaginarse que se le pide que diga la
verdad acerca de los temas más difíciles e íntimos que
usted piensa que están escondidos o
disfrazados.
Recuerde que esto puede llevarle al
despertar de la consciencia, que es el sentimiento
simultaneo de todas las emociones
contradictorias; y recuerde que el despertar de la
consciencia es un paso necesario para
transferirse a usted mismo a un nivel superior de
consciencia
Dese cuenta también que hay muchas
clases de sufrimiento por las que podrá pasar antes de que consiga su objetivo.
Intente comprender que el sufrimiento es el único principio activo en
nosotros que puede ser transformado en un sentimiento superior, que es
también suficientemente duro y no teme herirse a usted mismo pensamiento
superior y entendimiento superior.
No tenga miedo de pensar en sus emociones y
encontrar en ellas contradicciones, incluso si eso le hace daño. Únicamente
comparando las diferentes emociones referidas al mismo
tema puede encontrar reguladores en usted
mismo, y con el tiempo destruirlas si trabaja lo suficientemente duro y no teme
herirse a usted mismo.
Intente ser sincero consigo mismo. Mire
cómo siempre ha intentado aprovecharse por estar
en el trabajo; por ejemplo, haciendo uso de
la particular intimidad que se establece
espontáneamente entre personas del trabajo,
debido al estudio psicológico en común y a la
desaparición de muchas trabas, para hacer
amigos en la forma corriente mecánica y sentimental, para tener asuntos
amorosos, etc.
que uso ha hecho de su conexión con el
trabajo. Observe cómo a menudo era
egoísta y calculador, que poco dio al
trabajo y cuanto recibió de él. Observe cuanta
consideración había en sus actitudes,
cuantas demandas y cuanto resentimiento, en particular cuando las personas
intentaban ayudarle. Intente ver cuán pobre era su evaluación del trabajo y
cuanto perdió por este motivo.
Intente ver que atolondrado era por
expresar opiniones negativas de personas que podrían
haberte ayudado, de las cuales muchas ya
han desaparecido. Intente verse a usted mismo
como es en realidad. Y no se conceda
descanso, no se reconforte con falsas esperanzas y
esperando milagros, o con propósitos de
actuar diferente mañana.
Debe comprender la necesidad de ser
cuidadoso cuando diga “yo”. Puede decir “yo” cuando habla acerca de sí mismo
sólo cuando esté seguro de que habla acerca del trabajo o las ideas o las
reglas y principios de la obra, o de acuerdo con todas las reglas y principios.
En todos los demás casos debe intentar comprender que parte de usted esta
hablando o
pensando, y llamarla por su nombre. Esta
idea no debe exagerarse. No hay nada malo en
que diga: voy a comprar cigarrillos. Pero
no puede decir: me disgusta este hombre. Debe
encontrar que parte de usted rechaza a esa
persona y por qué, y no adscribir este disgusto a
todo usted.
Debe entender claramente la necesidad de la
auto observación para el estudio de uno
mismo. Debe entender la diferencia entre
funciones y consciencia. En términos de funciones, debe ser capaz de distinguir
las funciones intelectual, emocional, de movimiento e instintiva; las partes
positiva y negativa de los centros en los centros intelectuales e instintivo;
las partes de movimiento, emoción e intelecto de todos los centros. Debe
estudiar la atención y entender cómo, mediante el estudio de la atención, puede
distinguir las partes de los centros.
En relación con el estudio de la
consciencia, debe recordar lo que sabe acerca de los
estados de sueño y de despertar, los
diferentes niveles del estado de despertar y la conexión
de los centros superiores con los estados
superiores de consciencia. Debe recordar que su
meta es producir estados superiores de
consciencia en usted mismo y establecer la conexión
con los centros superiores. Debe entender
que los centros superiores poseen muchas
funciones desconocidas que no pueden ser
descritas en el lenguaje ordinario. Tienen mucho
más poder y una penetración más profunda en
las leyes de la naturaleza. Debe recordar que
muchos problemas insolubles para nuestra
mente ordinaria pueden verse solucionados por
los centros superiores. Y siempre debe
volver a la idea del “yo” permanente y darse cuenta
de lo lejos que está de él y de cuantos
esfuerzos y sacrificios son necesarios para alcanzarlo.
“Para Conocer es necesario conocer el Todo, conocer poco de todo es no conocer, mas, para conocer el Todo es preciso conocer muy poco y para conocer ese poco es necesario saber- trabajar mucho sobre sí.”
Gurdjieff
¿Qué es la mecanicidad?
La mecanicidad está en toda la realidad a tal punto que nuestras actividades están inmersas en ella. Qué se entiende cotidianamente por mecanicidad y qué es lo mecánico? la mecanicidad, deja de existir, cambia con el tiempo o es un fenómeno del pasado? ¿Cuál es su significado objetivo, esotérico o el que le dá Cuarto
Camino? Estas son algunas de las preguntas que trataremos de desarrollar en este ensayo con la finalidad de conservar el verdadero sabor de esta palabra.
Miren que interesante __cotidianamente se entiende por mecanicidad cierto tipo de acción no pensada o automática, generalmente se dice lo hice sin darme cuenta o sin querer, como diciendo sin voluntad propia, como vemos no se entiende como una reacción instintiva, en más bien una ausencia de cuenta. En su origen esta palabra estaba relacionada con llevar cuentas, darse cuenta, tal vez para tener un balance de lo que tengo o por temor a perder, esto es un aspecto que parece que nos aleja de nosotros mismos dado que no es lo mismo hablar de tener que de ser, aunque curiosamente nos damos más cuenta de lo que tenemos (material) que de cómo somos (espiritual). Desde este punto de vista se convierte en una distracción. Pero esto, nos ayuda a ver donde ponemos nuestra atención o donde no la ponemos, esto es un detalle más que importante, porque me doy cuenta, cuando me algo interesa y de lo que no me interesa no, es casi un mecanismo primario, sin desarrollo, entonces habría que desarrollar la atención sobre sí, ya que solo la tenemos enfocada en cosas materiales . Aunque también dijimos “acción sin pensar” nuevamente nos refuerza, llevar cuenta o ausencia de ella y se ve claramente que está asociado a la atención mental, y dijimos también: como que cotidianamente se dice lo hice en forma automática, esto da la idea de mecanismo, que funciona solo o un mecanismo que se activa por lo externo, un mecanismo en función de la mecanicidad.
“La idea de que el hombre es una máquina no es nueva. En realidad es el único punto de vista científico que es posible; un punto de vista basado en el experimento y en la observación. En la segunda parte del siglo diecinueve, la así llamada "psico-fisiología" daba una muy buena definición de la mecanicidad del hombre. Se le consideraba al hombre incapaz de cualquier movimiento si no recibía impresiones externas. Los científicos de aquel tiempo sostenían que si fuera posible privar al hombre, desde su nacimiento, de todas las impresiones exteriores e interiores, manteniéndolo al mismo tiempo vivo, éste sería incapaz de hacer el más pequeño movimiento. P.Ouspensky
En realidad en un sentido es una máquina movida desde el exterior y el otro su propia atención está motivada sólo para lo externo, la mente está moldeada mecánicamente para atender solo lo externo. De esto podemos deducir que la mecanicidad, inter-penetra nuestro campo mental donde mora la atención, transformada en distracción, desviándola, justo allí en nuestro interés (atención emocional). Asi este modo nuestra atención está definida desde lo socio económico (tener) o por lo externo en general, no nos olvidemos que la personalidad es una construcción socio histórica y esto vale para todos, nuestros intereses fueron guiados por la evolución social y están siendo guiados por la cultura. Por ejemplo el hombre no siempre tuvo una concepción de ser- personalidad- individual, por que se funcionaba antiguamente como colectivo social, patriarcados, reinados, donde todo era del rey. En una época no hacía falta ser propietarios, esto nació con la burguesía y con ello la sensación de lo que es mío. Esto es como un pez en el agua, que en tanto no hayan otros parámetros no tiene como darse cuenta que está en el agua.
Pero, la mecanicidad cambia? ahora podemos decir que no, es la sociedad la que va cambiando y ahora está aparececiendo la personalidad global, que no es más que la extensión de los límites mentales mediante el conocimiento, conocimiento y tecnología van de la mano, así como contrariamente en una época se creía que la tierra era plana o el sistema era geocéntrico. De esta forma nuestra forma de ser ya esta condicionada.
Podemos ver que la mecanicidad funciona a gran escala y se puede ver en lo pequeño, tratándose de aspectos sociales los podemos conocer, pero no podemos abstraernos de actuar en el mundo. Pero para conocerse a sí mismo es necesario ante todo aprender cómo estudiar, por dónde comenzar, que medios emplear. Un hombre tiene que aprender cómo estudiarse a sí mismo y tiene que estudiar los métodos del estudio de sí. Un método fundamental para el estudio de sí es la Observación de sí . Sin una observación correctamente conducida un hombre no comprenderá jamás las conexiones y las correspodencia de las diversas funciones de su máquina, no comprenderá jamás cómo ni por que en él todo sucede.
Volviendo a nuestras preguntas ¿la mecanicidad deja de existir, cambia con el tiempo o es un fenómeno del pasado? Tenemos que responder que no, no cambia con el tiempo, lo que cambia son sus los epifenómenos y el hombre va ceñido a ellos, porque se trata de un colectivo social que va eligiendo y definiendo los destinos de los pueblos, la humanidad.
En cuanto al significado objetivo de la mecanicidad entendiendo por objetivo no sólo su significado empírico, sino el significado de la mecanicidad como la situación en la que estamos metidos y no nos damos cuenta. La mecanicidad pudo haber sido el término de una época que vino a suplantar el de ilusión de lo material o “el mundo”, que curioso acabamos de ver que darse cuenta tiene que ver con lo material, Jesús dice: no améis al mundo, ni las cosas del mundo… (Jn.2.15). Otra forma de mención antigua son Las vanidades, Vanidad, otra palabra que nos retrotrae al Eclesiastés: no hay nada nuevo bajo del sol o todo es vanidad. Indica que bajo el Sol todo es mecánico?… La mecanicidad es semejante a Maya para los hindúes, cuyo significado no es la mera ilusión, dice Alan Watts, sino la totalidad de la concepción del mundo sustentado por la cultura y se la considera ilusión en el sentido etimológico “juego”, (latín: ludere), pero esto sería para empezar a verla objetivamente, a ver tal cual es.
En el libro Fragmentos de una enseñanza desconocida está este relato: Un día, en Moscú, hablaba con G. acerca de Londres, adonde había estado algunos meses atrás por corto tiempo. Le hablaba de la terrible mecanización que invadía las grandes ciudades europeas (la industrialización europea) y sin la cual era probablemente imposible vivir y trabajar en el torbellino de estos enormes “juguetes mecánicos”.
- La gente se está convirtiendo en máquinas, dije, y no me cabe duda que un día se convertirán en máquinas perfectas. ¿Pero son capaces todavía de pensar? No lo creo. Si trataran de pensar, no serían tan buenas máquinas.
- Si, contestó G., es cierto, pero sólo en parte. La verdadera pregunta es ésta: ¿de qué mente se sirven en su trabajo? Si usan la mente adecuada, podrán pensar aún mejor en su vida activa en medio de las máquinas. Pero una vez más, con la condición de que usen la mente adecuada.”
No comprendí lo que G. quería decir por “mente adecuada” y sólo mucho más tarde llegué a comprenderlo.
Por último nuestro camino es ir hacia el ver las cosas tal cual son, esto es lo que llama Consciencia Objetiva el maestro Gurdjieff.
.La rueda de la mecanicidad gira y su energía alimenta el mundo de ilusiones. Le da cuerpo y apariencia a esta ilusión dentro y fuera de lo que somos.
Esté sistema puede dividirse en estudio del mundo, sobre ciertos principios nuevos, y estudiodel hombre. El estudio del mundo y el estudio del hombre incluyen en sí una suerte delenguaje especial. Tratamos de usar palabras corrientes, las mismas palabras que empleamosen la conversación ordinaria, pero les asignamos un significado levemente diferente y máspreciso.
El estudio del mundo, el estudio del universo, se basa en el estudio de algunas leyes fundamentales que, en la ciencia, no son generalmente conocidas o reconocidas. Las dos leyes principales son la Ley de los Tres y la Ley de los Siete, que se explicarán después. Incluido en esto y necesario desde este punto de vista, es el principio de la escala, principio que no entra en el estudio científico corriente, o entra muy poco.
El estudio del hombre está estrechamente conectado con la idea de la evolución del hombre, pero ésta deberá entenderse de un modo levemente distinto del corriente. Por lo común, la palabra evolución aplicase al hombre o a algo más que presuponga una especie de evolución mecánica; quiero decir que ciertas cosas, por ciertas leyes conocidas o desconocidas, se transforman en otras cosas, y estas otras cosas se transforman aún en otras cosas, y así sucesivamente. Pero desde el punto de vista de este sistema, tal evolución no existe: no hablo en general, sino específicamente del ser el resultado del conocimiento y del esfuerzo; mientras el hombre sólo conozca lo que puede conocer del modo corriente, para él no hay evolución ni la hubo jamás.
En este sistema, el estudio serio comienza con el estudio de la psicología, es decir, con el estudio de uno mismo, porque la psicología no puede estudiarse, como ocurre con la astronomía, fuera de uno mismo. El hombre tiene que estudiarse. Cuando me dijeron eso, de inmediato advertí que no tenemos método alguno de estudio de nosotros mismos y ya poseemos muchas ideas equivocadas acerca de nosotros. De modo que comprendí que debemos librarnos de la ideas equivocadas acerca de nosotros y al mismo tiempo encontrar los métodos para estudiarnos.
Si empezamos a estudiarnos, con lo primero que tropezamos es con una palabra que usamosmás que cualquier otra, y esta palabra es “yo”. Decimos “yo hago”, “yo estoy sentado”, “yosiento”, “yo gusto”, “yo no gusto”, etc. Esta es nuestra principal ilusión, pues el principal errorque cometemos acerca de nosotros mismos es considerarnos uno solo; siempre hablamos denosotros como “yo”, y suponemos que nos referimos a la misma cosa todo el tiempo, cuandoen realidad estamos divididos en centenares de “yoes” diferentes. En un momento en que digo“yo”, habla una parte de mí, y en otro momento en que digo “yo”, habla otro “yo” muydistinto. No sabemos que no tenemos un solo “yo”, sino muchos “yoes” diferentes, conectadoscon nuestros sentimientos y deseos, y que no tenemos un “yo” controlador. Estos “yoes”cambian todo el tiempo; uno suprime al otro; uno reemplaza al otro; y toda esta luchacompone nuestra vida interior.
Los “yoes” que vemos en nosotros se dividen en varios grupos. Algunos de estos grupos son legítimos, pertenecen a las divisiones correctas del hombre, y algunos de ellos son absolutamente artificiales y creados por el conocimiento insuficiente y por ciertas ideas imaginarias que el hombre tiene acerca de sí mismo.
Para empezar a estudiarse es necesario estudiar los métodos de observación de sí, pero eso, a su vez, debe basarse en cierta comprensión de las divisiones de nuestras funciones. Nuestra idea corriente de estas divisiones es muy equivocada. Conocemos la diferencia entre las funciones intelectuales y emocionales.
Pero muy a menudo, cuando tratamos de observarnos, mezclamos incluso las funciones intelectuales y emocionales; cuando realmente sentimos, a eso lo llamamos pensar, y cuando pensamos, a eso lo llamamos sentir. Pero en el curso del estudio aprenderemos de qué modo aquéllos difieren. Por ejemplo, hay una enorme diferencia en velocidad, pero después hablaremos más sobre ello.
Luego, hay otras dos funciones que ningún sistema de psicología ordinaria divide ni entiende del modo correcto: la función instintiva y la función motora. Lo instintivo se refiere al trabajo interior del organismo: la digestión de la comida, el latido del corazón, la respiración: éstas son funciones instintivas. A la función instintiva pertenecen también los sentidos ordinarios: vista, oído, olfato, gusto, tacto, sensación de frío y calor, cosas como eso; y esto es todo, realmente. De los movimientos externos, sólo los reflejos simples pertenecen a la función instintiva, porque los reflejos más complicados pertenecen a la función motora. Es muy fácil distinguir entre las funciones instintivas y motoras. No tenemos que aprender nada que pertenezca a la función instintiva; nacemos con la capacidad de usar todas las funciones instintivas. Por el otro lado, las funciones motoras, han de aprenderse en su totalidad: un niño aprende a caminar, a escribir, etc. Hay una grandísima diferencia entre ambas funciones, puesto que no hay nada inherente a las funciones motoras, y las funciones instintivas son todas inherentes.
De modo que, al observarse, primero de todo es necesario dividir estas cuatro funciones y clasificar de inmediato todo lo que observen, diciendo: “Esta es una función intelectual”, “Esta es una función emocional”, etc. Si practican esta observación durante algún tiempo, podrán notar algunas cosas extrañas. Por ejemplo, descubrirán que lo realmente difícil de observar es que ustedes se olvidan de ello.
Empiezan observando, y sus emociones se conectan con algún género de pensamiento, y olvidan observarse. Además, luego de un tiempo, si continúan con este esfuerzo de observar, que es una nueva función no utilizada del mismo modo en la vida corriente, ustedes advertirán otra cosa interesante: que por lo general no se recuerdan.
Si pudieran estar conscientes de sí todo el tiempo, entonces podrían observar todo el tiempo, o en cualquier caso, tanto tiempo como gusten. Pero, debido a que no pueden recordarse, no pueden concentrarse; y he aquí por qué tendrán que admitir que no tienen voluntad. Si pudieran recordarse, tendrían voluntad y podrían hacer lo que quisieran. Pero no pueden recordarse, no pueden, ser conscientes de sí, de modo tal que no tienen voluntad. A veces pueden tener voluntad por breve tiempo, pero aquélla se convierte en otra cosa y la olvidan.
Esta es la situación, el estado del ser, el estado desde el cual tenemos que comenzar a estudiarnos. Pero muy pronto, si ustedes continúan, llegarán a la conclusión de que casi desde que empiezan a estudiarse, tienen que corregir en sí mismos ciertas cosas que no son correctas, ordenar ciertas cosas que no están en sus sitios correctos. El sistema tiene una explicación para esto.
Estamos hechos de tal modo que podemos vivir en cuatro estados de consciencia, pero, tales como somos, usamos sólo dos: uno cuando estamos dormidos, y el otro cuando estamos lo que llamamos “despiertos”: es decir, en el estado actual, cuando podemos charlar, escuchar, leer, escribir, etc. Pero éstos son sólo dos de los cuatro estados posibles. El tercer estado de consciencia es muy extraño. Si la gente nos explica qué es el tercer estado de consciencia, empezamos a pensar que lo tenemos. El tercer estado puede llamarse consciencia de sí, y la mayoría de la gente, si se le pregunta, dice: “¡Somos ciertamente conscientes!” Requiérase tiempo suficiente o esfuerzos de observación de si, repetidos y frecuentes, antes que realmente potencialmente. Si nos preguntan, decimos: “Si, lo soy”, y por ese momento lo somos, pero en el momento siguiente cesamos de recordar y no somos conscientes. De modo que, en el proceso de observación de sí, comprendemos que no estamos en el tercer estado de consciencia, que vivimos sólo en dos. Vivimos en estado de sueño o en estado de vigilia, lo cual, en el sistema, llamase consciencia relativa. El cuarto estado, que se llama consciencia objetiva,emocional superior, aunque igualmente es intelectual, porque en este nivel no hay diferencia entre intelectual y emocional tal comoexiste en el nivel corriente. Y cuando llegamos al estado de consciencia objetiva, adquirimosotra función que se llamamental superior.
Los fenómenos de lo que llamo psicología súper normal pertenecen a estas dos funciones; y he aquí porqué, cuando realicé aquellos experimentos hace veinticinco años, llegué a la conclusión de que el trabajo experimental es imposible, porque no es una cuestión de experimentación sino de cambio del propio estado de consciencia.
No te amas a ti mismo lo suficiente, a ese ti mismo que necesita y desea emerger. Por encima de todo, debes sentir la necesidad de conocerte a sí mismo. Lo que se necesita es percepción directa.
Usted ve este lado, la parte mecánica, y usted sabe que existe algo en el otro lado. ¿Qué puede establecer la conexión entre los dos? A veces es posible situarse a sí mismo en el centro.
¿A qué sirves? Hay algo en ti, una energía más alta, la cual es digna de respeto. Sin esto, sólo sirves a tus placeres. Esto no quiere decir que no debas ocuparte de las necesidades del cuerpo o de la mente. A menos que respetes y sirvas a la más fina energía en ti, que no eres tú, el trabajo aquí no tiene sentido.
No puedo hacerlo, pero tengo que intentarlo. Si una conexión no se realiza, quédate enfrente a la falta de conexión. Es necesario conocer esta falta. No puedo hacerlo, pero se puede hacer en mí, y yo tengo un papel que desempeñar.
La Tierra está en intercambio con los niveles más altos de la existencia. Para ello se necesita un aparato. La humanidad es el aparato. Este cambio no es automático, sino que requiere un trabajo.
Usted necesita tener una conexión entre la cabeza y el cuerpo. Ninguno de los dos debe ser más fuerte que el otro. Tienen que tener la misma fuerza. Entonces surgirán los sentimientos.
Sin el hombre la Tierra no puede recibir la energía de un nivel superior. Por lo tanto, si algunas personas trabajan conscientemente, ayudan a la bajada de esta energía. De lo contrario, hay discordia en la Tierra.
Uno puede sentirlo.
Es importante llevar el cuerpo y la mente, una mente diferente, no la mente de costumbre al mismo tipo de vibración. Luego establece la relación, como entre un hombre y una mujer, y un niño se puede producir, una nueva sensación. La energía superior está ahí, pero no podemos recibirla porque estamos fragmentados. El propósito de la existencia del hombre sobre la Tierra es permitir el intercambio de energía entre la Tierra y los niveles más altos de la existencia. Eso no es posible sin la relación entre el cuerpo y la mente.
El hombre tiene una función especial, que las demás criaturas no pueden cumplir. Puede servir a la Tierra convirtiéndose en un puente para ciertas energías superiores. Sin esto, La Tierra no puede vivir apropiadamente. Pero el hombre, como él es, por naturaleza, no está completo. A fin de cumplir su función propia necesita desarrollarse. Hay una parte en él que no está satisfecha con su vida.
A través de las tradiciones religiosas o espirituales puede llegar a ser consciente de lo que esta parte necesita.
Todo el universo está compuesto de fuerzas y energías. Tienen que estar en relación una con la otra. La Tierra tiene su propio nivel de energía, necesita seres humanos para el propósito de establecer una buena relación con otras energías. Esto es lo que el hombre está destinado a servir.
Para poder llevar energías superiores en contacto con la Tierra, el hombre debe tener un desarrollo armonioso , un intercambio correcto entre sus centros. Todo está en movimiento. Las energías de nuestros centros están en movimiento también, pero no en armonía con ellos.
La mente y el cuerpo, ambos, tienen una resistencia. Tienes que entender eso. Usted debe preguntar en repetidas ocasiones,
'¿Quién soy yo?' y "¿Por qué estoy aquí?
Presente una solicitud, una demanda en sí mismo. Si no tienen éxito en establecer una conexión, prive al cuerpo de lo que le gusta.
Usted necesita estar en un estado especial a fin de comprender las cosas más elevadas. Las religiones se han convertido en algo parcial y su significado real se ha perdido. El Sr. Gurdjieff trajo un camino integral de la mente, el sentimiento y el cuerpo, no haciendo hincapié en uno más que en los otros.
Si aún un pie no está correctamente alineado, la conexión con la energía más alta puede romperse.
Si se dejan caer en un estanque una piedra pequeña y una grande a cierta distancia la una de la otra, se formarán dos círculos concéntricos de ondas que se extenderán sobre la superficie del agua. Pronto los círculos se alcanzarán el uno al otro formando ondas mayores en forma de cresta, donde las periferias se encuentran, y espacios planos en los lugares donde los surcos se mezclan, interfiriéndose mutuamente. De la misma manera, dos rayos láser se mezclarán para crear un «prototipo de interferencia», o sea, una imagen sólida a la que llamamos un holograma.El físico cuántico David Bohm - uno de los más eminentes físicos teóricos actuales - sostiene que el prototipo - o modelo - del entero universo está contenido en cada una de sus partes. Su teoría del «Orden Implicado» expone la idea de que los eventos existentes son la manifestación de un número infinitamente mayor de eventos potenciales, o posibilidades, en un universo que tiene una estructura similar a la de un holograma conteniendo la totalidad del espacio y del tiempo.Podemos comparar el universo holográfico en seis dimensiones de Bohm con el holograma que conocemos y del que sabemos que es una imagen tridimensional reproducida en el espacio. La más notable característica de un holograma es que si su diapositiva es rota en varios pedazos, cada uno de estos trozos separados contiene la imagen completa del original, aunque un poco más difusa y desenfocada. De forma similar, cada célula del cuerpo humano contiene información genética sobre la totalidad del cuerpo, oculta y codificada en las moléculas del ADN. Es esta característica la que hace posible la «clonación»: el producir un organismo idéntico a partir de una sola célula, que no es un óvulo fecundado como lo disponen las leyes de la naturaleza.Este principio y su imagen del todo contenido en cada parte, según Bohm, se extiende a la totalidad del universo. Cada parte del universo contiene la suficiente información para reconstruir el todo. Las implicaciones de la física cuántica no se aplican solamente al nivel subatómico de la misma manera que las implicaciones de la Relatividad no conciernen solamente a distancias inconcebibles de proporciones cósmicas. Nosotros estamos colocados justo en el medio de ambos. Bohm escribe:«En último término, el entero universo - con todas sus «partículas», incluyendo estos científicos, sus laboratorios, sus instrumentos de observación, etc. - tiene que ser comprendido como una simple y no dividida totalidad en la cual el análisis de partes existentes en forma separada e independiente no tiene una base fundamental.»«La unidad - dice Bohm - está «replegada» en el universo como una expresión de su orden implícito o «implicado». Este orden está replegado en el mundo en formas ya descritas por la física: a través de ondas electromagnéticas, ondas de sonido, rayos electrónicos y muchas otras formas de movimiento y de vibración. Todas ellas constituyen un no fraccionado «holomovimiento». Uno puede seleccionar ciertas fases de ese holomovimiento para estudiarlo: electrones, luz, gravedad, sonido, etc., pero todas estas formas de holomovimiento emergen inseparables. El holomovimiento en sí mismo es indefinible e inmensurable.»El universo está impregnado con formas de ondas - tanto la luz como el sonido son una expresión del movimiento de ondas - incluyendo cualquier forma de movimiento conocido o desconocido. El universo holográfico es una multitud de estas ondas que chocan e interfieren, se mezclan y armonizan, para producir un sinfín de complejos modelos. Nosotros mismos somos partes y parcelas de este proceso. La «implicación» del orden implicado es que cada individuo contiene, o más bien es, una pieza del holograma universal: una parte del total universo de consciencia (aunque quizás, una parte fuera de foco).El Orden Implicado subyace y unifica todo, ¿Por qué entonces es el mundo una tal multitud de procesos y en ocasiones manifiesta una tan caótica actividad? ¿Cuál es el punto de vista correcto: el enfoque hacia la unidad, o el enfoque hacia el detalle?El clásico contraste entre las partículas sólidas y el espacio vacío que las rodea ya no existe más. La «substancia» básica del universo resulta ser estas «ondas-partículas» unidades de energía, quanta, que no poseen nada de esa sólida realidad a la que estábamos acostumbrados. El campo cuántico es el medio continuo que está en todas partes; las partículas son como «concentraciones» de este campo que vienen y van, emergiendo desde él y disolviéndose de regreso en el campo subyacente, cuya conducta no puede ser distinguida de la conducta de las ondas. Aquí, la materia es energía y la energía es materia. Ellos no son principios opuestos sino relativos: es decir, mientras más lento vibra un campo de energía, más densa es la materia; en tanto que mientras más rápido vibra una energía, más sutil es la materia.Todos los «objetos», incluyendo plantas, animales, seres humanos y planetas, son parcelas de energía fluyente que ocupa un «lugar» en cada uno de estos «cuerpos» con vibraciones de calidad más y más finas (rápidas). Una hueste de matemáticos y físicos está continuamente preocupada de producir una «teoría de campo unificado», o sea, encontrar un campo único de fuerza donde estén incorporadas las cuatro fuerzas de la naturaleza: electromagnética, gravitación, nuclear fuerte y nuclear débil.Harold Saxton Burr presenta la teoría de «Campos-L», diciendo que son campos que organizan la estructura de los seres vivientes. Burr sugiere que un Campo-L tiene propiedades holográficas, de modo que cualquier parte del campo contiene el diseño del organismo total.El físico Jack Sarfatti privilegia la idea de la gravedad como el «campo unificante» maestro del universo. De acuerdo a su teoría, un tipo de campo gravitacional organiza el núcleo de los átomos, otro es responsable de la organización de la materia como electrones, y otros organizan los átomos y las moléculas. Hay campos relacionados con sistemas vivientes y otros que organizan la materia en gran escala en sistemas solares y galaxias. Sarfatti representa al universo como una especie de «niebla cuántica» en la cual varias fuerzas magnéticas y gravitacionales producen diseños vibratorios tal como los torbellinos en la superficie del mar. Estos diseños serían como las pulsaciones nerviosas de un gran cerebro cósmico que lo impregna todo. Sarfatti llega a sugerir que la consciencia es un campo biogravitacional que sostiene unida la estructura de la materia - siendo la mente y la materia ondas de diferentes tamaños en el mismo océano - de modo que los campos que gobiernan la consciencia también gobiernan la materia.El físico Keith Floyd plantea que la «ubicación» de la consciencia nunca puede ser encontrada por un neurocirujano, pues ella no aparece referida a un órgano u órganos sino que es como la interacción de campos de energía. El dice: «A los neurólogos les desagrada encontrar que están buscando fuerade su propia consciencia, porque aquello que están buscando es precisamente quien busca.» Si la consciencia es un campo - y uno de los más altos niveles de vibración en una escala, o jerarquía de campos - entonces de nuevo vemos que la mente es una continuación de la materia. Mente y materiaaparecen como ondas más grandes y más pequeñas del mismo océano.Robert Monroe también presume que hay un número de campos, como mundos interpenetrantes, todos los cuales operan en diferentes frecuencias. El piensa que todos estos mundos pueden incluso ocupar la misma área que ocupa nuestro mundo de materia física, en la misma forma que las frecuencias de diferentes radio transmisoras - algunas más altas, otras más bajas - pueden ocupar el mismo espacio. Nadie puede tocar un campo porque él está dentro de la mano; los campos dan forma a la materia desde adentro. La energía del campo, su poder de moldear, actúa a través de - y está conectado con - todos los otros campos.El bioquímico Rupert Sheldrake sugiere que la forma biológica misma está gobernada por campos mórficos más que por programación genética, y que esos campos actúan invisiblemente a través del espacio-tiempo. El sugiere que la información codificada en las moléculas de ADN en las células del cuerpo puede ser comparada con los componentes de un aparato de televisión. La eventual forma del cuerpo humano sería como la imagen vista en la pantalla, como un programa trasmitido. La forma del cuerpo humano - dice Sheldrake - está gobernada por un «campo morfogenético», Cada especie animal tiene su propio campo, como si tuviera su propio canal de radio o de televisión con el cual se sintoniza. Esto parece estar de acuerdo con la aserción de los indios norteamericanos que aseguran que cada animal tiene su propio Espíritu Maestro al que pertenecen todos los animales de su misma especie.Todo esto nos lleva a la idea de que un campo de energía no es un lugar sino un estado, o nivel de Ser. A este punto la ciencia empieza a concordar con las enseñanzas esotéricas que presentan el universo como una escala de procesos energéticos, con la consciencia como su fuente de origen.El universo puede ser descrito como emanando del más alto posible nivel de energía - el Absoluto - y descendiendo en una escala de creciente complejidad, en donde cada nivel presenta más y más detalladas actividades de vida. Aunque cada nivel tiene diferentes características, ninguno de ellos existe separadamente sino sólo como una parte de un sistema de mutua dependencia en el cual todos están subordinados al Absoluto.Así como una línea sin fin nunca podrá describir un cuadrado o un cubo, ni una longitud de tiempo indefinida nos llevará a la eternidad, así, de la misma manera, un innumerable número de partículas nunca producirá una célula, o un innumerable número de células dará como resultado un órgano o un cuerpo, sin una inteligencia organizadora, o campo de energía, en operación. Es lo mismo en cada nivel de Ser: una innumerable cantidad de planetas no podrá producir un sistema solar, ni tampoco una multitud de sistemas solares dará forma a una galaxia, sin el apropiado campo de energía puesto en juego.El universo es un Ser viviente, manifestándose como una escala de inteligencias, en la que cada una organiza las actividades de su propio nivel y en el proceso asume la correspondiente forma material.El universo es creado y ordenado por una energía consciente de su propia existencia. La consciencia misma es el medio que trasmite las variadas cualidades de energía dentro de la estructura universal. Tal como los eruditos en esoterismo, algunos científicos actuales visualizan el universo como una escala - o espectro - de energías que forman campos que impregnan el total del universo material, organizando sus actividades en niveles progresivos. Cada nivel tiene su propia densidad, conteniendo todo el «material» de los niveles más altos, de modo que todo lo que vemos en el mundo físico está impregnado por las energías más finas y superiores de los mundos psicológicos, como una esponja remojada en agua en la que se ha disuelto un gas.Las actividades de cada nivel de Ser forman una jerarquía de procesos sintrópicos: el movimiento de onda molecular está organizado en diseños de movimiento de onda celular, estos llegan a ser un movimiento de onda a nivel de órgano, y así sucesivamente. Cada nivel permite al nivel superior organizar y aun regenerar el sistema. En el esquema de los hechos, nuestro papel individual como seres humanos es el de actuar de puente entre los mundos materiales y los mundos psicológicos.Mi vida está nutrida por tres formas de energías: la que me proporciona el alimento: carne, pescado, vegetales, cereales, agua; la que viene en el oxígeno del aire que respiro; y la energía que me traen las impresiones sensoriales. Al comer, el alimento habitual es, primero, convertido en las energías que necesito para sostener mi vida física; mi organismo tiene la inteligencia instintiva para digerir y transformar esta comida de modo de renovar las células y tejidos de mi cuerpo; en seguida refina esta energía para producir «energía vital», la que necesito para mi movimiento físico. Parte de esta energía vital es retransformada en energías más finas, energías psíquicas que necesito para pensar y sentir.Todo es alimento: nos alimentamos no sólo con la comida ordinaria, sino además con vibraciones sonoras y visuales, con toda clase de impresiones, formas y colores, armonías y ritmos, ideas y conceptos. Todo esto es absorbido, aun sin una real atención, para formar lo que llamamos personalidad.Pero, como ser humano, yo tengo una posibilidad única. Puedo llevar estas energías aún más lejos en relación a mi naturaleza superior. Todo lo que encuentro en mi vida es la materia prima para este otro proceso, el que no puede suceder automáticamente. Debe ser hecho en forma intencional. Tal transformación de energías puede estar ocurriendo continuamente, no sólo en forma horizontal: en niveles biológicos, físicos, psicológicos y espirituales, sino también verticalmente: entre niveles superiores e inferiores.Mi propósito intencional como ser humano es producir un intercambio de energías e influencias de un nivel a otro, traer influencias desde los más altos niveles de consciencia del Ser hasta este mundo; - a la vez que soy testigo de mis propias acciones, pensamientos y sentimientos mientras transito por esta vida - con el fin de retornar energía hacia su fuente de origen.A través de todos nosotros están pasando una octava descendente y una ascendente: dos flujos de energía. Como estos procesos, o flujos de energía, no pueden ser observados desde afuera, no puedo hacer observaciones sobre ello sin incluirme yo mismo.El concepto de «octava» no es un esquema congelado sino una evolucionante y dinámica estructura de vibraciones que se aplican no solamente a «ordinarios» intercambios de energía, como octavas musicales, espectros luminosos, etc., sino a muchos otros procesos. La octava se aplica no sólo a procesos mecánicos y predeterminados, sino también a cambios de niveles de consciencia, desde la limitada y personal percepción de ver pasar el tiempo hasta la posibilidad de emerger en los más altos niveles de Ser. Es posible que yo pueda conectarme con niveles más altos de energía, logrando, quizás, el poder concentrar una cierta cantidad de esta energía dentro y alrededor de mí.La escala del Ser no es un concepto intelectual sino un sistema viviente, traído a la vida por el constante fluir de energía desde el Ser hacia nuestro tiempo presente. Sin embargo, esta energía no es ilimitada ni proyectada infinitamente sino que es parte de un sistema cíclico de flujo y retorno, como lo es el ciclo de la respiración o la circulación de la sangre.Esta ilustración, extraída de textos medievales, muestra los niveles de existencia desde Dios, a través de los ángeles, hombres, animales, plantas, minerales, materia, hasta la nada en las esferas cíclicas cósmicas. El nivel más alto de todo, llamado “Dios” – significando absolutamente todo – y el más bajo de todo llamado “nada” – significando la nadidad absoluta – están ambos fuera del tiempo. Cada uno de nosotros es un mundo en el que están representados todos los niveles del Ser: el reino mineral – en los huesos, – la vida vegetal – en los intestinos, los instintos animales – en nuestra psiquis – subiendo hasta las más altas posibilidades espirituales. La evolución no se detiene en el nivel de cada día, ella es continua y nuestra tarea es transportarla hacia arriba.
Bruce ThomasTraducido y extractado por Alberto Carvajal
Dice el Sr. Gurdjieff que el señor Jesucristo y sus contemporáneos pensaban según el proceso IMAGONIZIRIANO, una clase de pensar en el que concurren la mente y la emoción en conjunto, y que se vale de alegorías, es decir de la transferencia de una experiencia anterior para comprender o explicar otra. Esta clase de pensar caracteriza la forma de transmitir de todos los verdaderos maestros.Ellos enseñan con analogías. Lo importante es contemplar los símbolos y diagramas (IMAGO = IMAGEN); los textos son adicionales. La enseñanza no sólo contiene el conocimiento esotérico del Cristianismo, sino que la transmisión se realiza en el mismo “idioma” que Jesús usaba. Entre todas las informaciones reunidas de cualquier manera, cuyo conjunto se llaman Santas Escrituras, bastantes de ellas contienen palabras auténticas y aun frases enteras pronunciadas por el Divino Maestro y por sus iniciados más próximos. (sobre la Santa Cena). Pero los seres actuales comprenden esas palabras literalmente, sin tener conciencia del sentido interior que les fue dado. Y esa comprensión literal resulta del hecho de que han dejado de realizar en su presencia general los esfuerzos eserales necesarios para el cumplimiento de los partdolgdeberes, que son los únicos que cristalizan los datos de una capacidad de verdadero juicio eseral. Por eso nadie puede comprender que ni en la época de Jesucristo, ni cuando fueron compuestas las Santas Escrituras empleaban los seres tantas palabras como hoy en día. Nadie puede presentarse que en esa época el pensar eseral se aproximaba mucho más al pensar moral propio de los seres tricerebrales, y que por consiguiente la transmisión de las ideas y de los pensamientos era IMAGONIZIRIANA, o sea alegórica. Dicho de otra manera, para explicarse a si mismos una acción cualquiera, o para transmitirla a los demás, se referían siempre a la comprensión fijada en ellos, de acciones anteriores semejantes. Mientras que hoy en día, eso se hace según el principio CADENONIZIRIANO. Eso se debe a que su pensar eseral, se efectúa ahora sin participación alguna de su centro emocional y termina por automatizarse completamente. Por eso, para comprender cualquier cosa ellos mismos, o para explicarla a los demás, se ven automáticamente obligados a inventar una multitud de términos desprovistos de sentido para designar los objetos y expresar sus ideas, y es así como todo su pensar se efectúa según el principio CADENONIZIRIANO. Y con ese pensar los hombres descifran y se esfuerzan por comprender textos redactados de una manera IMAGONIZIRIANA, de acuerdo con el pensar de los seres contemporáneos al divino Jesucristo.