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miércoles, 9 de marzo de 2011

LA POSIBLE EVOLUCIÓN


ACERCA DE LA POSIBLE EVOLUCIÓN 2

Cuando comprendamos la importancia del estudio del hombre desde el punto de vista de su evolución, comprenderemos que la primera respuesta a la pregunta: ¿qué es psicología?
debería ser que la psicología es el estudio de los principios, leyes, y hechos de la posible evolución del hombre.
Aquí, en estas conferencias, hablaré sólo desde este punto de vista.
Nuestra primera pregunta será: ¿qué quiere decir la evolución del hombre?, y la segunda: ¿se requieren condiciones especiales para ello?
Con respecto a modernos y ordinarios puntos de vista sobre el origen del hombre y su previa evolución, debo decir ante todo que no pueden ser aceptados. Debemos darnos cuenta de que no
sabemos nada acerca de su origen y que no tenemos pruebas de la evolución física o mental del hombre.
Por el contrario, si tomamos la humanidad histórica, es decir, la humanidad de los últimos diez o quince mil años, podemos encontrar señales inconfundibles de un tipo de hombre superior, cuya presencia se puede establecer ante la evidencia de monumentos antiguos y conmemorativos que la humanidad actual no puede repetir o imitar.
Con respecto al hombre prehistórico o a esas criaturas de aspecto parecido al hombre y sin embargo, al mismo tiempo, tan diferentes de él, cuyos huesos se encuentran en yacimientos del
período glacial o pre-glacial, podemos aceptar la muy plausible idea de que esos huesos pertenecen a un ser bastante distinto del hombre, que pereció hace mucho tiempo.
Al negar la evolución anterior del hombre, tenemos que negarle cualquier posibilidad de evolución mecánica futura; es decir, una evolución que se desarrolle por sí sola, de acuerdo con
las leyes de la herencia y de la selección, sin esfuerzos conscientes del hombre, y sin una comprensión de su posible evolución.
Nuestra idea fundamental va a ser que el hombre, tal como lo conocemos, no es un ser completo; que la naturaleza lo desarrolla sólo hasta un cierto punto y que luego lo deja, para que siga desarrollándose por sus propios esfuerzos e iniciativas, o vivir y morir tal cual nació, o degenerar y perder su capacidad de desarrollo.
En este caso la evolución del hombre querrá decir el desarrollo de ciertas cualidades y rasgos interiores que generalmente permanecen sin crecer y que no pueden desarrollarse por sí solos. La experiencia y la observación muestran que ese desarrollo es posible sólo en ciertas condiciones determinadas, con esfuerzos de cierta clase por parte del hombre mismo, y con ayuda suficiente de aquellos que comenzaron antes un trabajo similar y que ya han obtenido un cierto grado de
desarrollo, o por lo menos cierto conocimiento de los métodos.
Tenemos que comenzar con la idea de que sin esfuerzos es imposible la evolución; sin ayuda, igualmente, es imposible.
Después de lo cual tenemos que comprender que, en el camino del desarrollo, el hombre tiene que hacerse un ser diferente, y tenemos que aprender y comprender en qué sentido y en qué dirección el hombre tiene que hacerse un ser diferente; es decir, qué significa ser un ser diferente.
Luego tenemos que comprender que no todos los hombres pueden desarrollarse y llegar a ser seres diferentes.
La evolución es cuestión de esfuerzos personales, y en relación con la masa de la humanidad la evolución es una rara excepción. Puede parecer extraño, pero debemos darnos cuenta de que no sólo es rara, sino que cada vez está llegando a ser más y más rara.
Por supuesto, surgen muchas preguntas de lo dicho anteriormente:

¿Qué significa que en el camino de la evolución el hombre tiene que llegar a ser un ser diferente?
¿Qué quiere decir un "ser diferente"?
¿Cuáles son las cualidades o rasgos interiores que pueden ser desarrollados en el hombre, y cómo se puede lograr?
¿Por qué no se pueden desarrollar todos los hombres y llegar a ser seres diferentes? ¿Por qué tal injusticia?

Trataré de contestar a estas preguntas y comenzaré por la última.
¿Por qué no se pueden desarrollar todos los hombres y llegar a seseres diferentes?
La respuesta es muy sencilla. Porque no lo quieren. Porque no saben nada acerca de ello y, aunque se les diga, sin una larga preparación, no podrán comprender lo que significa.
La idea principal es que para hacerse un ser diferente un hombre debe quererlo mucho y por muy largo tiempo. Un deseo pasajero o vago, basado en el descontento con las condiciones exteriores, no creará el impulso suficiente.
La evolución del hombre depende de su comprensión de lo que puede conseguir, y de lo que tiene que dar para ello.
Si el hombre no lo quiere, o si no lo quiere con suficiente intensidad, y no hace los esfuerzos
necesarios, nunca se desarrollará. De manera que en esto no hay injusticia. ¿Por qué debería tener lo que no quiere? Si al hombre se le forzara a convertirse en un ser diferente, cuando está satisfecho de lo que es, esto si sería entonces injusticia.
Ahora preguntémonos qué significa un ser diferente. Si consideramos todo el material que podamos conseguir, que se refiera a esta proposición, encontramos la afirmación de que al hacerse
un ser diferente el hombre adquiere muchas nuevas cualidades y poderes que no posee ahora. Esta es una afirmación común encontrada en toda clase de sistemas que admiten la idea de un
crecimiento psicológico o interior del hombre.
Pero esto no es suficiente. Aun la descripción más detallada de estos nuevos poderes no nos ayudará en forma alguna a comprender cómo aparecen ni de dónde vienen.
En las teorías generalmente conocidas falta un eslabón, aun en aquellas que acabo de mencionar que están basadas en la idea de la posibilidad de evolución del hombre.
La verdad es que antes de que el hombre adquiera cualesquiera nuevas facultades o poderes, que no conoce ni posee ahora, tiene que adquirir facultades y poderes que tampoco posee, pero que se arroga a sí mismo; es decir, que cree que las conoce y que las puede usar o
controlar.
Este es el eslabón que falta, y éste es el punto más importante.
Por el camino de la evolución, que ha sido descrito como un camino basado en el esfuerzo y en la ayuda, el hombre debe adquirir cualidades que cree que ya posee, pero sobre las cuales se engaña a sí mismo.
Para poder comprenderlo mejor, y saber qué facultades y poderes puede adquirir el hombre, tanto completamente nuevos como inesperados, y también aquellos que se imagina que ya posee, tenemos que partir del conocimiento general que tiene el hombre de sí mismo. Y así llegamos, de inmediato, a un hecho muy importante.
El hombre no se conoce a sí mismo.
No conoce, ni sus propias limitaciones, ni sus propias posibilidades. Ni siquiera conoce lo mucho que no se conoce.
El hombre ha inventado muchas máquinas, y sabe que una máquina complicada necesita algunas veces años de estudio cuidadoso antes de poder usarla o controlarla. Pero no aplica este conocimiento a sí mismo, aunque él mismo sea una máquina mucho más complicada que cualquier máquina que ha inventado.

Tiene toda clase de ideas falsas acerca de sí mismo. Ante todo, no se da cuenta de que él es verdaderamente una máquina.
¿Qué quiere decir que el hombre es una máquina?
Quiere decir que no tiene movimientos independientes, ni dentro ni fuera de él. Es una máquina que es puesta en movimiento por influencias externas y por impactos exteriores. Todos sus
movimientos, acciones, palabras, ideas, emociones, humores y pensamientos son producidos por influencias exteriores. Por sí mismo, es tan sólo un autómata con cierta provisión de recuerdos de
experiencias previas y cierta cantidad de energía de reserva. Tenemos que comprender que el hombre no puede hacer nada.
Pero él no se da cuenta de ello y se atribuye la capacidad de hacer. Esta es la primera cosa falsa que el hombre se arroga.
Esto tiene que comprenderse con toda claridad. El hombre no puede hacer. Todo lo que el hombre cree que hace, en realidad sucede. Sucede exactamente como "llueve" o "nieva".
En español no hay formas impersonales de verbos que se puedan usar en relación con las acciones
del hombre. De manera que tenemos que seguir diciendo que el hombre piensa, lee, escribe, ama, odia, comienza guerras, pelea, etc. En realidad todo ello sucede.
El hombre no puede moverse, pensar o hablar de motu propio. Es una marioneta tirada de aquí y de allá por hilos invisibles. Si así lo comprende puede aprender más sobre sí mismo, y tal vez entonces las cosas comiencen a cambiar para él. Pero si no puede darse cuenta ni comprender su total mecanicidad, o si no quiere aceptarla como un hecho, no puede aprender nada más y las cosas no pueden cambiar para él.
El hombre es una máquina, pero una máquina muy peculiar. Es una máquina que, en las circunstancias adecuadas, y con el tratamiento adecuado, puede saber que es una máquina.
Al darse plena cuenta de ello puede encontrar los medios para dejar de ser una máquina.

• P. Ouspensky, Psicología de la Posible Evolución del Hombre, 1945, publicado 1950

sábado, 15 de enero de 2011

LA POSIBLE EVOLUCIÓN


Acerca de la Psicología de la Posible Evolución:


Os hablaré del estudio de la psicología, pero debo preveniros que la psicología a que me refiero es muy distinta de cuanto podáis conocer con este nombre.
Debo decir ante todo que en el curso de su historia la psicología nunca sea hallado a un nivel tan bajo como actualmente. H, a tal perdido todo contacto con su origen, y todo su sentido a tal punto que es difícil definir hoy el término “psicología”, es decir, precisar qué es la psicología y qué estudia. Y eso a pesar de que jamás se han visto tantas teorías psicológicas ni tantos libros sobre psicología como hoy se ven.
La psicología es llamada a veces una ciencia nueva. Nada más falso. La psicología es tal vez la ciencia más antigua, y desgraciadamente, en sus aspectos esenciales, una ciencia olvidada.
¿Cómo definir la psicología? Para comprenderlo hay que darse cuenta de que, excepto en los tiempos modernos, la psicología jamás existió bajo su propio nombre. Por una u otra razón siempre fue sospechada de tendencias falsas o subversiva, de carácter religioso, político o moral, y tuvo que usar diferentes disfraces.
Durante milenios la psicología existió nombre de filosofía. En la India todas las formas de Yoga, que son esencialmente psicología, se describen como uno de los sistemas de filosofía. Las enseñanzas sufíes, que son de primer orden psicológicos, son consideradas en parte religiosas, en parte metafísicas. En Europa, hasta no hace mucho tiempo, en los años del siglo XIX, muchas obras de psicología eran citadas como “filosofía”. Y aunque casi todas las subdivisiones de la filosofía, tales como la lógica, la teoría del conocimiento, la ética y la estética, conciernen al trabajo del pensamiento humano o de los sentidos, se consideraba la psicología como inferior a la filosofía y relacionada sólo con los aspectos más bajos o triviales de la naturaleza humana.
Paralelamente a su existencia bajo el nombre de filosofía, la psicología existió durante mucho tiempo asociada a una u otra religión. Esto no significa que religión y psicología hayan sido jamás una sola y misma cosa, ni que la relación entre religión y psicología haya sido reconocida. Pero es indudable que casi todas las religiones conocidas _ no hablo, evidentemente, de las seudo religiones modernas_ desarrollaron tal o cual especie de enseñanza psicológica, acompañada a menudo de ciertas prácticas, al punto que con frecuencia el estudio de la religión comportaba por sí mismo el de la psicología.

En la literatura religiosa más ortodoxa de diferentes países y diversas épocas se hallan excelentes obras sobre psicología. Por ejemplo, esa compilación de autores que datan de los primeros tiempos del cristianismo y que se conoce bajo el título general de Philokalia (1) usada todavía en nuestros días en la iglesia oriental, especialmente para instrucción de los monjes.
1-Se trata de un conjunto de textos sobre la oración y la contemplaciónque va desde los Padres del desierto y Evagro el Póntico (s.IV) a Gregorio Palamas (1296-1359), Calixto II (que fue patriarca de Constantinopla en 1397y algunos monjes hesicastas anónimosde los S XIV y XV, pasando por San Juan Climaco (580- 650) , Máximo el Confesor(S.VII), Hesiquio (s. VII-VIII)y muchos otros padres de Medio Oriente. El propósitode esta quia “infalible de la contemplación”(Según la expresión de su propio autordel Monte Athos, Nicodemo de Halgiorita(1749-¡809)es indicar la vía más cortay más fácil para la plegaria, considerada como clave y medio de retornoal “Reino Interior”. Esta víacomporta tres fases: éticao preparatoria (reglas de vida), psicotécnicas(disciplinas respiratoriasy monodeismo) y sacramental o teúrgica (invocación repetida del nombre de Jesús o corta plegaria jaculatoria).Nota extraida del diccionario delle Opere, de Bompiari.)

En el tiempo en que la psicología estaba ligada a la filosofía y a la religión, existía también bajo la forma de Arte, Poesía, Tragedia, Escultura, Danza, la Arquitectura misma, eran medios de transmisión del conocimiento psicológico. Las catedrales góticas, por ejemplo eran esencialmente tratados de psicología.
En la antigüedad, antes que la filosofía, la religión y el arte adoptaran formas independientes bajo las cuales las conocemos hoy, la psicología hallaba su expresión en los Misterios, tales como los de Egipto y Grecia antiguos.
Más tarde, desaparecidos los Misterios, la psicología sobrevivió bajo la forma de enseñanzas simbólicas, que ora se hallaban ligadas a la religión de la época, ora no lo estaban, tales como Astrología, la Alquimia, la Magia y entre las más modernas, la Masonería, el Ocultismo y la Teosofía.
Aquí es indispensable observar que todos los sistemas doctrinas psicológicos todos los que existen o existieron abiertamente como los que permanecieron ocultos o disfrazados, pueden dividirse en dos categorías principales:
Primero: las doctrinas que estudian al hombre tal como ellas lo encuentran, o tal como lo suponen o imaginan. La “psicología científica” moderna, o lo que se conoce con este nombre, pertenece a esta categoría.
Segundo: las doctrinas que estudian al hombre no ya desde el punto de vista de lo que es, o de lo que parece ser, sino desde el punto de vista de de su evolución posible.
Estas últimas son en realidad las doctrinas originales, o en todo caso las más antiguas, y sólo ellas permiten comprender el olvidado origen de la psicología y su significado.
Cuando hayamos reconocido cuán importante es, en el estudio del hombre, el punto de vista de su posible evolución, comprenderemos que la primera respuesta a la pregunta: ¿qué es la psicología? debería ser: La psicología es el estudio de los principios, leyes y hechos relativos a la posible evolución del hombre.


Desde este punto de vista tenemos nuestro primer hito acerca de qué es Cuarto Camino. En la próxima entrada abordaremos la pregunta: ¿Qué significa la evolución del hombre? Y la segunda ¿exige condiciones especiales?

· P. Ouspensky, Psicología de la Posible Evolución del Hombre, 1945, publicado 1950

lunes, 29 de septiembre de 2008

PSICOLOGIA DE LA POSIBLE EVOLUCION DEL HOMBRE



P. D. OUSPENSKY

Nuestra idea fundamental es que el hombre, tal cual lo conocemos, no es un ser perfecto. La naturaleza lo desarrolla hasta cierto punto y luego lo abandona, dejándolo proseguir su desenvolvimiento por su propio esfuerzo e iniciativa, o vivir y morir como nació, o aun degenerar y perder su capacidad de desarrollo” (pág.13)
“Debemos comprender que no todos los hombres pueden desarrollarse y llegar a ser seres diferentes. La evolución es una cuestión de esfuerzo personal, y con respecto a la masa de la humanidad es una rara excepción. Tal vez parecerá extraño, pero debemos comprender no sólo que la evolución es rara sino también que se torna cada vez más rara”. (pág.14).
“La idea esencial es que para convertirse en un ser diferente el hombre debe desearlo profundamente y durante mucho tiempo. Un deseo pasajero o vago, nacido de una insatisfacción respecto a las condiciones exteriores no creará un impulso suficiente.” (pág.15).
“La verdad es que antes de adquirir nuevas facultades o nuevos poderes, que el hombre no conoce y que aún no posee, debe adquirir facultades y poderes que tampoco posee, pero que se atribuye, es decir, que cree conocer y que pretende poder emplear.” (pág.16)
“El hombre no puede pensar, hablar ni moverse como quiere. Es una marioneta tirada aquí y allá por hilos invisibles. Si lo comprende así, puede aprender mucho más sobre si mismo, y tal vez entonces las cosas comiencen a cambiar para él. Pero si no puede admitir ni comprender su evidente mecanicidad, o si no quiere aceptarla como un hecho, ya no puede aprender más y las cosas no pueden cambiar para él” (pág.17)
(El hombre) “Debe darse cuenta que no posee cualidades que se arroga: la capacidad de hacer, la individualidad o la unidad, el Ego permanente, y además, conciencia y voluntad” (pág.20)
Como se puede leer Ouspenski plantea una visión de lo humano radicalmente diferente a la que estamos acostumbrados y a la que presenta la psicología moderna.
 "Hablaré sobre el estudio de la psicología, pero debo advertirles que la psicología de la cual me ocupo es muy diferente de cuanto ustedes pueden conocer bajo ese nombre.Para comenzar debo decir que prácticamente nunca en su historia la psicología ha estado a un nivel tan bajo como en la actualidad. Ha perdido todo contacto con su origen y su significado, a tal punto que aún hoy es difícil definir la palabra «psicología», esto es precisar qué es la psicología y qué estudia. Y es así a pesar de que nunca en la historia ha habido tantas teorías psicológicas ni tantos escritos psicológicos. A veces a la psicología se le llama una nueva ciencia. Esto no tiene ninguna razón. Quizá la psicología es la ciencia más antigua, y en sus rasgos más esenciales, desafortunadamente, una ciencia olvidada." (Pag.6)

No obstante qué citas parciales, sí pueden ser aceptadas o reinterpretadas por la, llamemosla así –sin ánimo peyorativo-, “psicología oficial”.
A partir de una visión de lo humano donde la persona no es vista sustancialmente diferente a cualquier gran mamífero, con diferencias de grado pero no cualitativas, Ouspenski y su maestro Gurdieff pensaron y practicaron, allá por las primeras décadas del siglo XX, una enseñanza que consiguió algunos discípulos famosos y adinerados. Esta historia la cuenta en un libro cuyo nombre "Gurdjieff" de Louis Pawels, y uno está dispuesto a pensar que experimentar con el ser humano puede resultar fascinante, por que es para extender los límites mentales.
Los hechos documentados y la personalidad extravagante de Gurdieff,  hay en este texto algunas ideas que resultan muy estimulantes en si mismas; aunque los problemas reales empiezan cuando de ellas se intenta saltar a una práctica que las ponga en marcha.
Quizá los humanos necesitamos de estas ideas; quizá por resonar de cierta manera en nuestra psiquis es que les prestamos atención más allá de nuestra experiencia; quizá nuestra misma experiencia nos muestra que hay algo diamantino encerrado en el carbón de la época …
En las teorías generalmente conocidas falta un eslabón, aun en aquellas que acabo de mencionar que están basadas en la idea de la posibilidad de evolución del hombre. La verdad es que antes de que el hombre adquiera cualesquiera nuevas facultades o poderes, que no conoce ni posee ahora, tiene que adquirir facultades y poderes que tampoco posee, pero que se arroga a sí mismo; es decir, que cree que las conoce y que las puede usar o controlar. Este es el eslabón que falta, y éste es el punto más importante.
Dejo al lector con estas dudas porque acariciarlas no lo creo malo. En todo caso si hace la experiencia de leerlo, manteniendo una distancia mental prudente, es muy posible que le genere alguna clase de estímulo psicológico. Si fuera así… no es poco.
Ficha Bibliográfica:
Ouspenski(1945), P.D.Ouspensky, “Psicología de la posible evolución del hombre”. Librería Hachette S.A., Buenos Aires, 1978. pp. 109
http://www.scribd.com/doc/8747025/Ouspensky-P-D-Psicologia-de-La-Posible-Evolucion-Del-Hombre-Libros-en-Espanol