lunes, 24 de agosto de 2009

CUARTO CAMINO DICE:

MAURICE NICOLL

LA DOCTRINA DE LOS 'YOES' I

Regresemos a la ensenanza fundamental del Trabajo y tomemos como ejemplo la doctrina de los "Yoes ".Cuantos 'Yoes' tenemos en nosotros?", pregunto una vez O. ".Tenemos 20 o 30?" O. replico: "Tenemos centenares de miles de 'Yoes' en nosotros, pero debido a la accion
de los topes no los vemos distintamente y seguimos creyendo que hay un solo 'Yo' que siempre actua v siente de la misma manera. Este es el 'Yo' Imaginario. La imaginacion nos hace creer que tenemos un 'Yo', el 'Yo' Imaginario, que nos impide cambiar".
En otra oportunidad se le pregunto si los "Yoes" eran imaginanos, y contesto claramente que los "Yoes" eran seres reales en nosotros, personas reales, pero en virtud de no verlos nos imaginabamos tener un "Yo" Real. "Los 'Yoes' son reales", dijo, "pero el 'Yo' Imaginario es
imaginario. Cada 'Yo' es una personita que vive en uno mismo". Del mismo modo que la gente esta dividida en Hombre No 1, Hombre No 2 y Hombre No 3, los "Yoes" que existen en una persona estan divididos de una manera similar. Cada "Yo" tiene una parte pensante, una parte emocional y una parte motora, pero su centro de gravedad suele estar mas en la esfera de los pensamientos o de las emociones o de las acciones. Cada "Yo" es un ser distinto que se hace cargo de nosotros y habla por nuestro telefono llamandose a si mismo "Yo". Algunos de los "Yoes" nos hacen mucho dano, otros son indiferentes y algunos son utiles. Hace poco alguien pregunto si todos nuestros pensamientos provenian de diferentes "Yoes". La respuesta fue "Si". Pero no es solo esto; todos nuestros estados de animo, nuestros sentimientos, nuestras acciones, nuestras palabras, provienen de diferentes "Yoes" en nosotros. Tal como somos, no tenemos individualidad, ni "Yo" Real, ni un "Yo" principal que controle a todos los demas "Yoes" y los disponga en un orden correcto. Al principio es mas facil observar a los "Yoes" que actuan prestandonos ciertas clases de pensamientos. Observe que esta pensando de cierta manera acerca de una persona. Este es un
"Yo" que esta pensando, pero usted cree que es usted mismo. O digamos que esta pensando sobre su vida: es otra vez un "Yo" y usted lo toma como a si mismo. Cuando una persona no ve ese ardid constantemente repetido, toma todos esos pensamientos como ella misma. Piensa: Yo estoy pensando en tal cosa. O dice; Es asi como pienso yo. No ve que alguien esta pensando por ella y que ella no piensa en absoluto. Oye los pensamientos de esos "Yoes" como si fuera ella quien los esta pensando. De hecho, piensa que piensa. Ahora bien, los
"Yoes" mejores oueder ver a los "Yoes" peores, pero los "Yoes" peores no pueden ver a los mejores. Lo que es superior puede ver a lo que es inferior, pero, lo inferior no puede ver lo superior. Cuando se empieza a observar verdaderamente los propios pensamientos se suele
ver cierta clase de pensamientos que no se desea aceptar, ya sea relativos a las otras personas o a uno mismo. Ahora bien, si piensa que esos pensamientos son usted o si usted dice: "Yo pienso esto", entonces comete uno de los mayores errores que se pueden cometer en el
Trabajo. Concede a esos pensamientos poder sobre usted porque se identifica con ellos, o simplemente concuerda con ellos sin darse cuenta de lo que el Trabajo ensena incesantemente, es decir, que debe practicar la separacion interior. Si toma todo lo que sucede en la esfera de
sus pensamientos como "Yo", no le sera posible practicar la separacion interior. .Por que? Porque toma todo lo que pasa en sus pensamientos como si mismo. .Como puede separarse si toma todo como si mismo, todo como "Yo"? .Como "Yo" puede separarse de "Yo"? Ahora bien, en lo que concierne a la esfera de las emociones, existen tambien muchos "Yoes" que producen cambios en nuestros estados emocionales. De igual modo que ciertos "Yoes" transmiten pensamientos a nuestra mente, asi otros transmiten sentimientos a la esfera de nuestras emociones. Esos "Yoes" afectan directamente el estado emocional y tocan apenas el pensamiento. Algunos de esos "Yoes" suelen agotarnos, hacernos perder la confianza en nosotros mismos, deprimirnos, desalentarnos, etc. Sin embargo, son "Yoes" que obran en
nosotros y que se nutren a nuestras expensas. Si al menos pudieramos siempre recordarnos a nosotros mismos, esos "Yoes" no tendrian poder sobre nosotros. Pero por regla general les hemos concedido tanto poder que ni siquiera se nos ocurre desafiarlos y entran y salen de
nuestra parte emocional como si les perteneciera. Ahora bien, aunque sean dificiles de observar directamente, al cabo de un tiempo en el Trabajo sera capaz de descubrir su presencia al tener la percepcion de una baja de nivel o de una subita perdida de fuerza. Si
usted no es bastante rapido, esa clase de "Yoes" penetraran en su persona y se posesionaran de usted y luego para librarse de ellos necesitara dias de trabajo. Es preciso aprender a andar dentro de nosotros mismos muy cuidadosamente. Es inutil discutir con los "Yoes"desagradables. Por eso la practica de la separacion interior tiene tanta importancia en el Trabajo. Basta dormirse un instante en una situacion dificil para permitir la entrada de esta clase de "Yoes". En el proximo instante estara en poder de ellos y le haran ver y sentir todo
segun su modo peculiar. Si en tal momento alguien en el Trabajo le produce un choque apropiado sentira al punto de una manera muy diferente y se preguntara que se proponia hacer. Esto significa un cambio; que otros "Yoes" se han hecho cargo de usted. Todo nuestro
trabajo finca en separarnos de los "Yoes" equivocados, primeramente en la esfera de los pensamientos y luego de las emociones. Se entabla una lucha en uno mismo entre losdiferentes "Yoes", equivocados y correctos. El Trabajo nos procura el poder de separarnos de
los "Yoes" equivocados. La vida no puede damos ese poder, por el contrario la vida alienta muchos "Yoes" equivocados. Por eso nos ensenan a observarnos a nosotros mismos a la luz del Trabajo. El Trabajo es un sistema de observacion y proviene de la Humanidad Consciente,
es decir, de aquellos que lucharon en la batalla de los "Yoes" y alcanzaron su meta. Cuando estamos en malos estados de pensamiento o de sentimiento, si no realizamos esfuerzo alguno para recordar mejores estados somos arrastrados, y sin embargo no deberiamos no ser
arrastrados. Lo que nos arrastra es nuestra eleccion. Gozamos internamente del poder de eleccion. Cuando somos incapaces por el momento de hacer algo con nosotros mismos, por lo menos debemos retener el poder de no ceder completamente a nuestro estado, de no creer por
entero en el y, por asi decirlo, de tener paciencia con nosotros mismos y de advertir que estamos muy equivocados, pese a no saber como se puede salir de ese estado. Luego, tenga la seguridad de que al cabo de un rato estara otra vez en un mejor estado. Pero si cede plenamente a sus pensamientos y sentimientos, si les dice "Yo", en un sentido total, entonces establecera en si mismo algo de lo cual le costara mucho separarse. Cuando entienda sin que le quepa la menor duda que en usted tiene diferentes 'Yoes", cuando pueda oirlos hablar o los advierta obrando sobre sus emociones, y sin embargo se mantenga separados de ellos, empezara a comprender el lado practico del Trabajo. Empezara a comprender la primera linea del Trabajo, es decir, trabajar sobre si.

COMENTARIOS PSICOLOGICOS SOBRE LAS ENSEÑANZAS DE GURDJIEFF Y OUSPENSKY
VOL. II

martes, 21 de julio de 2009

LA EVOLUCIÓN



"¿Cómo debe comprenderse la evolución?"
—La evolución del hombre, respondió G., se puede comprender como el desarrollo en él de
aquellas facultades y poderes que jamás se desarrollan de por sí, es decir, mecánicamente.
Sólo este tipo de desarrollo o de crecimiento marca la evolución real del hombre. No hay, y
no puede haber, ninguna otra clase de evolución.
"Consideremos al hombre en el grado actual de su desarrollo. La naturaleza lo ha hecho tal
cual es y tomado colectivamente, hasta donde podemos ver, así permanecerá. Los cambios
que podrían ir en contra de las exigencias generales de la naturaleza sólo se pueden producir
en unidades separadas.
"Para comprender la ley de la evolución del hombre, es indispensable captar que esta
evolución, más allá de cierto grado, no es en absoluto necesaria, es decir: de ningún modo
necesaria para el desarrollo propio de la naturaleza en un momento dado. En términos más
precisos, la evolución de la humanidad corresponde a la evolución de los planetas; pero el
proceso evolutivo de los planetas, para nosotros, se desarrolla a través de ciclos de tiempo
infinitamente largos. En el espacio de tiempo que el pensar humano puede abarcar, no puede
tener lugar ningún cambio esencial en la vida de los planetas, y por consiguiente no puede
tener lugar ningún cambio esencial en la vida
de la humanidad.
"La humanidad no progresa, ni evoluciona. Lo que nos parece ser progreso o evolución es una
modificación parcial que puede ser inmediatamente contrabalanceada por una modificación
correspondiente en la dirección opuesta.
"La humanidad, así como el resto de la vida orgánica, existe sobre la tierra para los fines
propios de la tierra. Y es exactamente lo que debe ser para responder a las necesidades
actuales de la tierra.
"Sólo un pensamiento tan teórico y tan alejado de los hechos como el pensamiento europeo
moderno, podría concebir la posibilidad de la evolución del hombre independientemente de la
naturaleza circundante, o considerar la evolución del hombre como una gradual conquista de
la naturaleza. Esto es completamente imposible. Ya sea que viva, muera, evolucione o
degenere, igualmente el hombre sirve a los fines de la naturaleza, o más bien, la naturaleza se
sirve igualmente —aunque quizá por motivos diferentes— de los resultados tanto de la
evolución como de la degeneración. La humanidad considerada como un todo jamás puede
escapar a la naturaleza, ya que aun en su lucha contra ella, el hombre actúa de conformidad
con los fines de la misma. La evolución de grandes masas humanas está en oposición a los
fines de la naturaleza. La evolución de un pequeño porcentaje de hombres puede estar de
acuerdo con estos fines. El hombre contiene en sí mismo la posibilidad de su evolución. Pero
la evolución de la humanidad en su conjunto, es decir, el desarrollo de esta posibilidad en
todos los hombres, o en la mayoría de ellos, o aun en un gran número, no es necesaria a los
designios de la tierra o del mundo planetario en general, y de hecho, esto podría serle
perjudicial o aun fatal. Hay, por consiguiente, fuerzas especiales (de carácter planetario) que
se oponen a la evolución de las grandes masas humanas y que las mantienen al nivel en que
deben quedar.
"Por ejemplo, la evolución de la humanidad más allá de cierto grado, o más exactamente, más
allá de cierto porcentaje, sería fatal para la luna. Actualmente la luna se nutre de la vida
orgánica, se nutre de la humanidad. La humanidad es una parte de la vida orgánica; esto
significa que la humanidad es un alimento para la luna. Si todos los hombres llegaran a ser
demasiados inteligentes, ya no querrían ser comidos por la luna.
"Pero las posibilidades de evolución existen y se pueden desarrollar en individuos aislados,
con la ayuda de los conocimientos y de los métodos apropiados. Tal desarrollo puede
efectuarse sólo en interés del hombre, en oposición a las fuerzas y, se podría decir, a los
intereses del mundo planetario. Un hombre tiene que comprender esto: que su evolución no
interesa sino a él. A ningún otro le interesa. Y no debe contar con la ayuda de nadie. Porque
nadie está obligado a ayudarle, y nadie tiene la intención de hacerlo. Por el contrario, las
fuerzas que se oponen a la evolución de las grandes masas humanas también se oponen a la
evolución de cada hombre. Toca a cada uno el chasquearlas. Mas si un hombre puede
chasquearlas, la humanidad no puede hacerlo. Ustedes comprenderán más tarde que todos
estos obstáculos son muy útiles; si no existieran, sería necesario crearlos intencionalmente,
porque sólo al vencer los obstáculos un hombre puede desarrollar en sí mismo las cualidades
que necesita.
"En cuanto a la evolución, es indispensable convencerse bien, desde el principio mismo, que
nunca existe evolución mecánica. La evolución del hombre es la evolución de su conciencia.
Y la «conciencia» no puede evolucionar inconscientemente. La evolución del hombre es la
evolución de su voluntad, y la «voluntad» no puede evolucionar involuntariamente. La evolución
del hombre es la evolución de su poder de «hacer», y el «hacer» no puede ser el
resultado de lo que «sucede».
Fragmentos de una Enseñanza Des-co-no-ci-da
P. Ouspensky

domingo, 14 de junio de 2009

Los Centros



La máquina humana tiene siete funciones diferentes:1° El pensar (o intelecto).2° El sentir (o emociones).3° La función instintiva (todo el trabajo interno del organismo).4° La función motriz (todo el trabajo externo del organismo, el movimiento en el espacio, etc.).5° El sexo (la función de los dos principios, masculino y femenino, en todas sus manifestaciones).Además de estas cinco, hay otras dos funciones para las cuales no tenemos nombre en el lenguaje ordinario.Estas aparecen sólo en los estados superiores de conciencia: una, la Función Emocional Superior, que apareceen el estado de conciencia de sí; y otra, la Función Intelectual Superior, que aparece en el estado de concienciaobjetiva. Como no estamos en estos estados de conciencia, no podemos estudiar estas funciones oexperimentar con ellas.Tratemos ahora de comprender las cuatro funciones principales.Daré por sentado que para ustedes es claro lo que yo quiero decir por la función intelectual o función depensar. En ella están incluidos todos los procesos mentales: la percepción de impresiones, la formación derepresentaciones y de conceptos, el raciocinio, la comparación, la afirmación, la negación, la formación depalabras, la facultad de hablar, la imaginación, y así sucesivamente.La segunda función es el sentir o las emociones: la alegría, la pena, el miedo, el asombro, etc. Aun si estánseguros de que está claro para ustedes el cómo y en qué difieren las emociones de los pensamientos, lesaconsejaría que revisen sus puntos de vista a este respecto. En nuestra manera ordinaria de pensar y dehablar mezclamos pensamientos y sentimientos; pero para comenzar el estudio de sí es necesario diferenciarcuál es cuál.Tomará más tiempo el comprender las dos funciones que siguen, instintiva y motriz, ya que en ningúnsistema ordinario de psicología están descritas y divididas de manera correcta.Las palabras "instinto", "instintivo" se emplean por lo general en sentido equivocado, y muy a menudo sinsentido alguno. En especial, por lo general se le asigna al instinto funciones externas que son en realidadfunciones motrices y algunas veces emocionales.La Función Instintiva en el hombre incluye cuatro clases diferentes de funciones:PRIMERO: Todo el trabajo interno del organismo, toda la fisiología por así decirlo; la digestión y asimilaciónde los alimentos, la respiración, la circulación de la sangre, todo el trabajo de los órganos internos, la formaciónde nuevas células, la eliminación de desechos, el trabajo de las glándulas endocrinas, etcétera.SEGUNDO: Los así llamados cinco sentidos: la vista, el oído, el olfato, el gusto, el tacto; y todas las otrasfacultades de percibir el peso, la temperatura, la sequedad o la humedad, etc., es decir, todas las sensacionesindiferentes, sensaciones que de por sí no son ni agradables ni desagradables.TERCERO: Todas las emociones físicas; es decir, todas las sensaciones físicas que son agradables odesagradables. Toda clase de dolores o de sensaciones desagradables, tales como un sabor desagradable uolor desagradable, y toda clase de placeres físicos, tales como sabores agradables, olores agradables, etc.CUARTO: Todos los reflejos, aun los más complicados, tales como la risa y el bostezo; toda clase dememorias físicas, tales como la memoria del gusto, la memoria del olfato, la memoria del dolor, que son enrealidad reflejos internos.

Del libro La posible evolución del hombre P.D. Ouspensky

miércoles, 20 de mayo de 2009

LAS EMOCIONES NEGATIVAS



LAS EMOCIONES NEGATIVAS



En el lenguaje de Escuela, sobre el tema de la lucha contra las emociones negativas, se dice:


...El hombre debe sacrificar su sufrimiento.




Qué podría ser más fácil de sacrificar?", dirá todo el mundo. Pero en realidad la gente sacrificaría cualquiercosa antes que sus emociones negativas. No hay placer ni satisfacción que el hombre no estaría dispuesto asacrificar, incluso por razones muy triviales, pero nunca sacrificaría su sufrimiento. Y en cierto modo hay unarazón para ello.De manera bastante supersticiosa, el hombre espera ganar algo al sacrificar sus placeres, pero no puedeesperar nada por el sacrificio de su sufrimiento. Está lleno de falsas ideas sobre el sufrimiento: aún cree que elsufrimiento le es enviado por Dios, o por los dioses, como castigo o para su educación y hasta tendrá miedo deoír que es posible librarse de su sufrimiento de manera tan simple. La idea se hace todavía más difícil decomprender debido a la existencia de sufrimientos de los cuales el hombre realmente no se puede liberar, y demuchos otros sufrimientos que están basados enteramente en la imaginación del hombre, y a los cuales nopuede ni quiere renunciar, como la idea de injusticia, por ejemplo, y la creencia en la posibilidad de destruir lainjusticia. Además de esto, muchas personas no tienen otra cosa que emociones negativas. Todos sus "yoes"son negativos. Si se les quitara las emociones negativas, simplemente colapsarían y se volverían humo.¿Y qué le pasaría a toda nuestra vida, sin emociones negativas? ¿Qué le pasaría a lo que llamamos arte, alteatro, al drama, a la mayoría de las novelas?Desgraciadamente no hay probabilidad de que desaparezcan las emociones negativas. Las emocionesnegativas sólo pueden ser vencidas y sólo pueden desaparecer con ayuda del conocimiento de escuela y delos métodos de escuela. La lucha contra las emociones negativas es una parte del entrenamiento de escuela yestá íntimamente ligada con todo el trabajo de escuela.Si las emociones negativas son artificiales, anormales, e inútiles, ¿cuál es su origen? Como no conocemos elorigen del hombre, no podemos discutir esta cuestión, y sólo podemos hablar de las emociones negativas y desu origen en relación con nosotros mismos y con nuestras vidas. Por ejemplo, al mirar a los niños podemos vercómo se les enseña emociones negativas y cómo las aprenden ellos por sí mismos a través de la imitación alos adultos y a los otros niños.Si desde temprana edad se pusiera a un niño entre gente que no tiene emociones negativas, probablementeél tampoco las tendría, o tendría tan pocas que podrían ser fácilmente vencidas con la educación adecuada.Pero en la vida real las cosas suceden muy diferentemente. Con la ayuda de todos los ejemplos que puede very oír, con la ayuda de la lectura, del cine, etc., un niño de alrededor de diez años ya conoce toda la gama deemociones negativas y puede imaginarlas, reproducirlas, e identificarse con ellas tan bien como cualquieradulto.En los adultos las emociones negativas están apoyadas por la constante justificación y glorificación que deellas hacen la literatura y el arte, y por la autojustificación y autoindulgencia personal. Aun cuando nos cansan,no creemos que podamos librarnos completamente de ellas.En realidad, tenemos mucho más poder de lo que creemos sobre las emociones negativas, particularmentedesde el momento en que ya sabemos lo peligrosas que son y qué inaplazable es la lucha contra ellas. Peroles encontramos demasiadas disculpas, y nadamos en las aguas de la autocompasión y del egoísmo, segúnsea el caso, encontrando culpa en todo, excepto en nosotros mismos.Todo lo que acabamos de decir muestra que en relación a nuestro centro emocional nos encontramos en unasituación muy extraña. No tiene parte positiva ni tiene parte negativa. La mayoría de sus funciones negativasson inventadas; y hay mucha gente que nunca en su vida ha experimentado alguna emoción real, tancompletamente tomado está su tiempo por emociones imaginarias.Así que no podemos decir que nuestro centro emocional está dividido en dos partes, positiva y negativa. Sólopodemos decir que tenemos emociones agradables y emociones desagradables, y que todas aquéllas que noson negativas un momento dado, se pueden tornar emociones negativas a la menor provocación y hasta sinninguna provocación.Este es el verdadero cuadro de nuestra vida emocional, y si nos miramos a nosotros mismos sinceramentedebemos darnos cuenta de que mientras cultivemos y admiremos en nosotros todas estas venenosasemociones, no podremos esperar ser capaces de desarrollar la unidad, la conciencia o la voluntad. Si fueraposible este desarrollo, todas las emociones negativas entrarían en nuestro nuevo ser y llegarían a serpermanentes en nosotros. Esto significaría que sería imposible para nosotros librarnos de ellas algún día.Felizmente para nosotros, tal cosa no puede suceder.En nuestro estado actual, lo único bueno es que no hay nada permanente. Si algo llegara a ser permanenteen nuestro estado actual, significaría la locura. Sólo los lunáticos pueden tener un ego permanente.

DEL LIBRO LA POSIBLE EVOLUCIÓN DEL HOMBRE

domingo, 5 de abril de 2009

Observación de Sí

COMENTARIOS
PSICOLOGICOS SOBRE
LAS ENSEÑANZAS DE
GURDJIEFF
Y OUSPENSKY

de MAURICE NICOLL




Se puede decir muchas cosas sobre la Observación de Sí y acerca de lo que es y lo que no es. Todo el Trabajo real interno deriva del hombre que empieza a observarse. La observación de sí, seria y contínua, si se hace correctamente, lleva a definidos cambios interiores en el hombre.
Ante todo examinaremos la Observación de Sí en relación con el error que a menudo se comete al respecto. El error es confundir observación con conocer. Conocer y observar no son la misma cosa. Hablando superficialmente, se conoce que se está sentado en una silla en una habitación, pero, ¡acaso se puede decir que en realidad se la observa? Hablando más profundamente, quizá se conozca que se está en un estado negativo, pero ésto no quiere decir que en realidad se está observando. Una persona me dijoque alguien le caía antipático,. Le dije "Trate de observarlo". Por que habría de observarlo, si yo ya lo conozco? Esta persona confunde observación con conocer. Esta persona además no ha entendido que la observación de sí, que es activa, es un medio de cambio de sí, mientras que el conocer que es pasivo, no lo es. Conocer no es un acto de Atención. La observación es un acto de atención hacia adentro, hacia lo que está sucediendo en uno. La atención debe ser activa -es decir dirigida- En el caso de una persona a la que le tiene antipatía , uno advierte los pensamientos que se acumulan en la mente, las emociones negativas que surgen etc.. Tambien se dá cuenta que se está tratando muy mal a la persona que se le tiene antipatía, nada de lo que se piensa o se siente es demasiado malo de la persona... más para darse cuenta es necesario observarse, hacer el acto de atención dirigida, no una tención pasiva.La tención pertenece al lado observante, mientras que los pensamientos y las emociones pertenecen al lado observado, en sí mismo. Esto es dividirse en dos. Hay un dicho que dice: "Un hombre es primero uno, luego dos y luego Uno." El lado Observante es interior, voluntario, el Yo Observante está por encima de él, pero su poder varía por que en cualquier momento puede quedar sumergido. En éste caso le llamamos estar identificados con el lado negativo. Se deja de observar, por que uno se volvió ese lado, ese estado negativo. Cabe aclarar que ser negativo es lo más común, no así este acto de Observación de Sí. Si este yo observante es apoyado, se desea ser más consciente, el flujode las cosas negativas no podrá sumergirlo tan fácilmente. Es
entonces ayudado por —y es parte de— el Mayordomo Delegado. Todo esto es por completo
diferente del mero conocer que se es negativo. Cabe decir del conocer pasivo que es mecánico
en contraste con la observación de sí que es un acto consciente y no puede llegar a ser
mecánica. La observación mecánica de sí no tiene nada que ver con la observación de sí del
Trabajo.
La gente no sólo confunde el conocer con el acto continuo de la observación de sí sino que
toma el pensar por el observar. Pensar es muy diferente de observarse a sí mismo. Un hombre
puede pensar todo el día acerca de su persona y no observarse a sí mismo ni siquiera una vez.
La observación de nuestros pensamientos no es la misma cosa que el pensar. Es ahora claro
que el conocer y el pensar no son la misma cosa que la observación.
Muchas veces se hace esta pregunta: "¿Qué debo observar?" Primero, el Trabajo explica
cuidadosamente qué es lo que se debe empezar a observar. Pero después un hombre debe
lograr una plena observación de sí mismo durante un día entero —o una semana— y verse a
sí mismo como una persona exterior. Debe pensar lo que pensaría si se encontrase consigo
mismo. Claro está que detestaría cordialmente a ese hombre que es él mismo. Un hombre
debe observar todo en él y siempre como si no fuera él sino ELLO. Esto significa que debe
decir: "¿Qué está haciendo ELLO?", y no "¿Qué estoy haciendo yo?" Entonces ve ora los
pensamientos que se suceden en él, ora las emociones, ora las comedias privadas y los dramas
personales, ora las elaboradas mentiras, ora los discursos, excusas e invenciones, y así
sucesivamente, que pasan a través de él, uno tras otro. Al instante siguiente, claro está, cae
otra vez en el sueño y desempeña su papel en todos ellos. Es decir, actúa en la comedia que ha
compuesto y cree que es verdadera. Piensa que es la parte que ha inventado.
Examinemos más extensamente este punto de vista. Es preciso que un hombre sea capaz de
decir: "Esto no soy yo" a todas las piezas y canciones establecidas, a todas las
representaciones que se suceden en él, a todas las voces que toma por la suya. Sabe que a
veces antes de dormirse por la noche, oye fuertes voces en la cabeza. Son los "Yoes" que
están hablando. Durante el día, se pasan todo el tiempo hablando, sólo que los toma como
"Yo" —como uno mismo. Pero justo antes de dormirse, se produce naturalmente una
separación, pues las conexiones entre los centros y los "Yoes" se interrumpen con el fin de
que el sueño sea posible. Dos o más "Yoes" pueden impedir el sueño. Por eso los oye, por así
decir, como voces que hablan, sólo por un momento,'porque se separan de uno mediante
procesos naturales.
La separación interior no significa el poder de decir meramente: "Este no es Yo", sino de
llegar a percibirlo verdaderamente así —percibir que es verdad, que "este no es yo", no tratar
de persuadirse de que no lo es, o decir "esto es lo que el Trabajo dice".
Cuando usted se encuentra en un estado desagradable, si se observa a sí mismo durante largo
rato, notará que toda clase de grupos diferentes de desagradables "Yoes" intentan uno tras otro
ocuparse de esta situación y sacar provecho de ella. Esto se debe a que los "Yoes" negativos
viven siendo negativos. Su vida consiste en pensar negativamente o en sentir negativamente
—es decir, en proporcionarle pensamientos y sentimientos negativos—.
Les deleita hacerlo porque para ellos esta es la vida. En el Trabajo, es preciso observar
sinceramente el goce de los estados negativos, en especial el goce secreto de ellos. Se debe a
que si un hombre goza siendo negativo, sean cuales fueren las formas de ser negativo, y son
legión, nunca podrá apartarse de ellas. No es posible apartarse de algo por lo cual se siente un
secreto afecto. En realidad lo que ocurre es que uno se identifica con los "Yoes" negativos por
medio de un afecto secreto y así siente su goce, porque sea cual fuere la cosa con la cual uno
se identifica, se convierte en ella. Dentro de sí, un hombre se está transformando
continuamente en diferentes "Yoes". No tiene nada permanente, pero por la separación puede
lograr algo permanente. La línea de separación pasa entre lo. que gusta y lo que odia el
Trabajo.
Ahora hablaremos otra vez de la charla. En la práctica, todas las reglas se refieren a la charla,
y a la manera de ocuparse de la charla equivocada. Es preciso observar la charla interior y el
lugar de donde proviene. La charla interior equivocada es el almacigo no sólo de muchos
estados desagradables futuros, sino también de la charla exterior equivocada. Se sabe que
existe en el Trabajo lo que se llama la práctica del silencio interior. Ese silencio interior en
primer término, debe referirse a algo muy preciso y definido; y en segundo, no hay que
mencionarlo siquiera. Es decir, no se puede practicar el silencio interior de un modo vago y
general, excepto quizá a modo de experimento por un tiempo. Pero se puede practicarlo
rígidamente respecto de una cosa precisa y definida, algo que se conoce y se ve muy claramente.
Alguien preguntó una vez: "¿Practicar el silencio interior no es acaso lo mismo que
impedir que algo penetre en la mente?" La respuesta es no. No es lo mismo. Se practica el
silencio interior acerca de algo que ya está en la mente y de lo cual se debe tener percepción,
pero es preciso no tocarlo en el discurso interior, con la lengua interior. La lengua exterior
gusta tocar los lugares dolorosos, como cuando duele un diente. Así lo hace también la lengua
interior. Pero si lo hace, la cosa dolorosa en la mente fluye en el discurso interior y se
desenvuelve como charla interior por doquier. Desde luego, ya habrán notado que la charla
interior siempre se ocupa de los estados negativos y forja muchas frases desagradables, que de
súbito hallan expresión en la charla exterior, quizá mucho tiempo después. En el Trabajo se
nos dice que, primero, hay que tener mucho cuidado con la charla exterior equivocada y,
después, con la charla interior equivocada. En realidad, la charla exterior equivocada se debe
casi siempre a la charla interior equivocada. La charla interior equivocada, en particular la
charla interior venenosa y malévola, produce una confusión interior, como los 'excrementos.
Son diferentes formas de mentira, y debido a eso tienen tanta fuerza y persistencia. La mentira
es siempre más poderosa que la verdad porque puede herir. Si observa la charla interior
equivocada verá que está hecha sólo de verdades a medias, o de verdades que se relacionan
entre sí en un orden incorrecto, o con algo que se agregó o se omitió. En otras palabras, es
sencillamente mentirse a uno mismo. Si dice: "¿Es esto verdad?", tal vez lo detenga, pero
encontrará otra serie de mentiras. Con el tiempo llegará a disgustarle. Si lo goza, nunca
aflojará su poder. No basta que le disguste gustándole: Es preciso que le disguste
absolutamente.
Todo esto pertenece a la purificación de la vida emocional. Mecánicamente sólo
simpatizamos con nosotros mismos y tenemos antipatía u odio a quienes no 'simpatizan con
nosotros. No es posible el desarrollo del ser, y de ello no cabe la menor duda, a menos que las
emociones dejen de fundamentarse únicamente en la autosimpatía. En el Trabajo, la
consideración exterior finca en ponerse uno mismo en la posición de los otros. A ello se
refieren los Evangelios: "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con
vosotros, así también haced vosotros con ellos" (Mateo: VII, 12). Este es uno de los
postulados definidos en los Evangelios de lo que en el Trabajo se llama la Consideración
Exterior. Pero es preciso que un hombre piense profundamente lo que dice y perciba
internamente lo que significa, porque tiene un significado exterior e interior. Si dice:
"Siempre pienso en los otros", entonces obsérvelo. Es probablemente un tope. Quizá no se dé
cuenta de que dice cosas, o escribe cosas que, si las recibiese no las toleraría un solo instante.
Esta es una forma muy interesante de observación de sí e incluye la observación de la "charla
interior". En uno mismo todos los demás son impotentes. Puede, por así decir, arrastrar una
persona a la cueva de sí mismo y hacer con ella lo que se le antoje. Quizá sea naturalmente
cortés, pero en el Trabajo cuyo propósito consiste en purificar u organizar la vida interior, no
basta. Lo que verdaderamente cuenta es la manera como los hombres se comportan interna e
invisiblemente los unos con los otros. Es muy difícil comprenderlo. Tal vez se cree conocerlo
ya. Pero comprender —aun empezar a comprender— exige muchos años de trabajo. Cuando
lo interior corresponde a lo exterior y cuando lo exterior obedece a lo interior, entonces el
hombre posee un "segundo cuerpo". Tal como somos, nuestra vida exterior no corresponde a
nuestra vida interior, y permitimos que ésta sea controlada por aquélla. La vida interior crece
al ver la bondad de algo. Ya hemos dicho, recordando a San Casiano, que el hombre es capaz
de hacer la misma cosa por diferentes motivos. Un hombre suele obrar por temor —a las
leyes, a la reputación, a la opinión—. Entonces obra desde el exterior. O puede obrar por
ambición —y muchas otras formas similares de egoísmo—. U obrar por el bien. Esto
desarrolla al hombre interno. Ahora bien, todo ello puede ser materia de observación de sí. La
observación de sí aun en sus primeras etapas produce algún efecto. Permite que penetre la luz
en las tinieblas de nuestra vida psíquica, y es ella la que debe preocuparnos en el Trabajo.
Todas las instrucciones se refieren a la vida psíquica, que es caótica. De este modo, la
observación de sí se hace más profunda, y la valoración del Trabajo* llega a ser cada vez más
interna. Así el Trabajo empieza a obrar sobre la Esencia —sobre la parte más verdadera de un
hombre.
El Trabajo sobre sí es siempre el mismo. No importa dónde se esté. Se estará siempre en
contacto con el Trabajo si la actitud interior hacia él es correcta, y si lo es, el Trabajo enseñará
lo que significa realmente el trabajo sobre sí. Si su actitud interior es equivocada, no lo puede
hacer, porque ella le cierra el camino. En toda observación de sí, si ha de llegar a ser plena
observación de sí, es preciso observar el ELLO. Es decir, es preciso ver todas las reacciones a
la vida y las circunstancias como ELLO en uno y no como "Yo". Si se dice "Yo", entonces
nada sucede. El decir "Yo", el sentir "Yo", hace que el cambio sea imposible. Si a cada estado
negativo se dice "Yo", no se puede escapar. Al principio el hombre se toma a sí mismo como
uno y dice "Yo" a todo cuanto sucede en su vida psíquica. Pero con el fin de cambiar debe
llegar a ser dos. Es preciso que se divida a si mismo en ELLO y el "Yo" Observante —es
decir, en dos—. Luego, más tarde, puede llegar a ser uno —una unidad—. El instrumento de
la observación de sí se asemeja a un cuchillo que extirpa lo que no es nosotros. Cuando se ve
lo que significa decir: "Este no es Yo", entonces se ha empezado a usar este instrumento.
En el momento en que alguien dice realmente: "¿Qué está haciendo ELLO?", en lugar de
"¿Qué estoy haciendo yo?", ya empieza a comprender el Trabajo. Inmediatamente empiezan a
establecerse una nueva serie de reacciones o más bien nuevas maneras de tomar las cosas.
Mientras se reaccione mecánicamente, no se puede cambiar. El cambio empieza cuando se
toman las cosas comunes de una nueva manera. No se puede seguir siendo lo mismo —y
cambiar—. Si se es siempre lo mismo significa que se reacciona siempre ante la vida de la
misma manera. Se insiste en pedir la libra de carne. La idea del cambio radica en no ser lo
mismo. La idea del Trabajo radica en el cambio de sí. La idea de la observación de sí finca en
separar lo que uno era de lo que se observa. De este modo la observación de sí es un medio
para el cambio de sí.
Cuando se ha empezado a formar en uno el poderoso instrumento mental de este Trabajo, sea
cual fuere la dirección que se le dé, se captará nuevos significados. El Trabajo forma en
nosotros un nuevo instrumento de recepción, un nuevo aparato para recibir las impresiones,
tanto del exterior como del interior. El Trabajo proporciona piezas que es preciso unir por
medio de la comprensión. Cada pieza del Trabajo, cada idea separada, cada trocito de
enseñanza, es exactamente como las piezas de un aparato de radio. Las piezas de una radio
están, desparramadas sobre una mesa y usted las ve. Si sus conocimientos son suficientes, si
comprende lo que son, puede unirlas y entonces el instrumento empieza a trabajar y oye toda
clase de cosas invisibles que de otro modo no hubiera podido oír. En el caso del Trabajo, cada
pieza no es algo físico, un objeto exterior que está sobre una mesa, sino algo psíquico —una
idea, un pensamiento, una dirección, un postulado, un diagrama, etc.—. Si todas esas piezas
se unen y ajustan por medio de la comprensión y la valoración, el Trabajo forma en uno
mismo un nuevo y organizado aparato. Es decir, se produce en nosotros una reorganización.
Se tiene en sí un nuevo organismo psíquico. El Trabajo provee en realidad un organismo
entero y completo que es dado poco a poco, parte tras parte, pero todas esas partes constituyen
un verdadero todo. Si el Trabajo se desarrolla así se tiene una cosa nueva, un nuevo
instrumento organizado en uno. Hasta una sola parte del Trabajo, si se la entiende con
valoración y comprensión, empezará a obrar un cambio en uno porque transmitirá nuevas
influencias. Pero en el hombre debe desarrollarse el Trabajo completo. Cabe considerarlo
como la formación de otro cuerpo —otra cosa organizada en el hombre— si el hombre vive el
Trabajo. Ese nuevo organismo controlará el hombre que era.


miércoles, 21 de enero de 2009

LIBRO DE GEORGE I. GURDJIEFF All and Everithing



RELATOS DE BELCEBU A SU NIETO

DE TODO Y DE TODAS LAS COSAS







EL RElATO DE GOHAM MUNSON



Este libro es una iconoclasia de gran envergadura, al lado de la cual Niestsche parece provinciana. Lo que ha querido el autor, según sus propios términos, " es destruir sin perdón y sin componendas posibles, en el pensamiento y en el sintimiento del lector, todas las creencias y todas las opiniones que los siglos han enraizados con respecto a todos cuanto existe en el mundo". La primera sorpresa consiste en descubrir que el héroe de ésta serie de historia es Belcebú, la divinidad profética del antiguo testamento , el principe de los demonios de los Evangelios. En All and Everithing, Belcebú nacido en el planeta Karataz, entra al servicio de la infinitud del Sol Supremo, y allá , cree percibir algo ilógico en la coducta del Universo. Joven, ardiente, rebelde procura intervenir en el orden de las cosas, para castigarlo por esa desdichada tentativa, se lo exila a un lejano Sistema Solar , el nuestro. En Marte, Saturno y la Tierra le acumula tantos méritos , que despues de largos siglos, su infinitud lo indulta y lo autoriza a regresar a su planeta natal. Lo encontramos en el navío interplanetario que navega hacia Karataz; para pasar el tiempo , relata a su nieto Hassein sus seis descensos a la Tierra. El primero se sitúa en la época de la civilización Atlántida; el último lo lleva a América en 1921..
Belcebú es una creación extraordinaria por que se le ha dado una visión cosmopolita a escala cósmica y una perspectiva histórica que remonta casi a los or´genesde hombre. Belcebú habla de las comunidades humanas como lo haría de sus viajes un rico parisiense que hubiera viajado mucho, y su conocimiento se extiende en el pasado hasta el tiempo en que la colisión que separó de la Tierra dos fragmentos : la Luna y otros satélites desconocidos por los astrónomos. Por otra parte Belcebú es una maravilloso relato muy superior a Sherehezade en las mil y una noches.
Consigue discutir sobre todo cuanto ha preocupado al espirítu del ser humano a través de los siglos. He aquí una lista muy incompleta de todo cuanto aborda para el gobierno de su nieto; las civilizaciones más allá del desierto de Gobi; las deformaciones sufridas por las enseñanza budista; el verdadero significado de la Cena; la rehabilitación de Judas; La significación esotérica de la arquitectura del Monte Saint Michel; el movimiento perpetuo; los misterios de la electricidad; las revueltas Bolcheviques en el antiguo Egipto antiguo; el enigma de la Esfinge; La poligamia en Persia; La música objetiva, que consigue provocar un forúnculo en la pierna de un hombre, la persecución de Mesmer; los desdichados efectos del culto británico por los deportes; y de la alimentación americana; una experiencia del vacío en Saturno; como Leonardo Da Vinci logró descubrir casi todos los secretos del arte objetivo.
Al leer Relatos de Belcebú a su nieto All and Everithing uno se dá cuenta muy pronto de que trata de una alegoría de tipo insólito. La obra más cercana que puedo pensar es A Tale of a Tub ( el cuento del tonel) de Swift. Pero ¿ cuál es la clave de esta alegoría ? El Autor nos la dá en un epílogo que describe al hombre como un se mecánico sin libertad real, el que, no obstante, merced a una educación especial , puede armonizar sus "tres cerebros" y adquirir voluntad e iniciativa.
Me permito predecir que All and everithing será muy poco notado al comienzo, que ese libro será considerado indigesto, pero que resistirá al paso de los tiempos, atraerá cada vez a un publico mayor e inspirará una abundante exégesis.

Libro Escrito en los años treinta.

del Capítulo X GURDJIEFF L. Pauwels (1954)

martes, 23 de diciembre de 2008

J. G. BENNETT



EL MOMENTO PRESENTE:


El momento presente es nuestra vida o nuestra realidad. Fuera de este momento presente existe sin duda una realidad más grande, pero nosotros no estamos directamente en ella. Nuestro momento presente se abre y se cierra. Puede llegar a ser muy pequeño, cuando todo lo presente es apenas algún fragmento de experiencia en una parte de nuestra naturaleza. Puede también abrirse y nosotros estar directamente conscientes de ello haciéndolo. En términos de la conciencia, podemos darnos cuenta más o menos, y es posible extenderlo más allá de nuestra propia experiencia y adentrarnos más allá de esta nuestra vida. Ordinariamente, las personas piensan acerca del momento presente en términos de estar conscientes, pero el aspecto más importante tiene que ver con la decisión y la voluntad. La decisión que mantiene el momento presente unido es algo que caracteriza a todos los seres vivientes, pero a nosotros los hombres se nos ha dado un cierto poder que nos permite vivir en un momento presente mucho más amplio que el de cualquier otro animal. Tenemos memorias del pasado y podemos prever el futuro y tener expectativas. Estas memorias y expectativas que tenemos que no dependen de los sentidos como ocurre en un animal, que anticipa o recuerda debido a los vestigios de pasadas sensaciones que permanecen en su organismo. Nosotros tenemos algo más que eso. No hemos sido generados por el mismo tipo de fuerzas que agrupan a los animales en una manada o a los insectos en una colmena. Hay algo en nosotros que es capaz de tomar decisiones porque podemos ver el pasado y el futuro. Esto nos permite extender el momento presente. Es por esto que Gurdjieff decía que un hombre era un ser que puede "recordarse a sí mismo". El no ser capaz de recordarse a sí mismo es señal de que no somos hombres. En el capítulo "Por qué los 'hombres' no son hombres" en Relatos de Belcebú a su Nieto, Gurdjieff dice que esto se debe a que no ejercitan el poder de decisión que está en ellos. Esto no quiere decir que debamos vivir todo el tiempo en un estado de conciencia expandida pues, de otro modo, el momento presente no sería más que un asunto de conciencia. Este es un error que se comete a menudo. Se piensa con frecuencia que nuestro modo de asumir la conciencia determina lo que somos, pero esto no es correcto.El momento presente no es sólo aquello de lo que somos conscientes sino, además, lo que ha llegado a formar parte de nosotros por nuestra propia voluntad y decisión.Por ejemplo, si decido salir a caminar, eso implica que tengo dos piernas, que he aprendido a caminar, que tengo la fuerza para hacer el esfuerzo y que tengo el conocimiento de cómo llegar al lugar hacia el cual he decidido caminar. Ninguna de estas cosas necesitan entrar en mi "consciente". La decisión de salir a caminar cubre todo lo que está implícito en llevar a cabo tal decisión. Nos hemos reunido para tratar de arribar a una nueva comprensión del tiempo. En esto está implícito un montón de cosas. Algo obvio es que ustedes serán capaces de entenderme cuando hable en inglés. Esto no es conscientemente tomado en cuenta pero, sin eso, este evento no podría tener lugar. El momento presente tiene algo de la naturaleza de un iceberg: de ninguna manera está todo el iceberg flotando por encima de la superficie donde pueda ser visto. No somos conscientes de mucho de esto. Podemos, haciendo un esfuerzo, llegar a ser conscientes de algo que se encuentra bajo la superficie, pero usualmente no es necesario.Existen ciertas cosas, como los trabajos más finos de nuestro organismo, de los cuales no podemos ser conscientes en lo absoluto.El momento presente es toda la región de nuestra experiencia dentro de la cual somos capaces de hacer algo, es decir, donde nuestras acciones están conectadas con nuestros propósitos. Fuera del momento presente tenemos que depender de algo externo para alcanzar una conexión. Si me voy fuera de mi momento presente, entonces habrán elementos desconocidos e imprevistos que pueden hacer que hasta las cosas más simples sean para mí imposibles de realizar. La forma realista de considerar el momento presente es verlo como el mundo de nuestra efectividad o capacidad. Algunas personas poseen un mundo de efectividad o capacidad que se extiende mucho más allá de lo que ocurre para los demás. Decimos que su responsabilidad es mayor. Algunas personas, por ejemplo, son capaces de tomar decisiones que involucran factores que se extienden por meses y hasta años. (Es decir, decisiones reales que son llevadas a cabo.) Otros únicamente pueden tomar decisiones que los involucran a ellos y en lapsos de tiempo mucho más cortos. Una parte de nuestro trabajo es aprender cómo puede ser expandido nuestro momento presente, cómo ir de una serie de experiencias fragmentadas a la coherencia en la cual nos encontramos a nosotros mismos. Otra parte de nuestro trabajo es aprender cómo el momento presente puede ser compartido, pues el momento presente de un individuo encerrado en sí mismo es algo realmente inútil. Cuando hay un ciclo completo que puede ser previsto, como en esta serie de reuniones, podemos practicar el traer de vuelta nuestra atención al propósito de todo esto. El hacer esto nos proporcionará de por sí la suficiente información como para empezar a comprender lo que he dicho acerca del momento presente. Tal práctica ya es Trabajar en "expandir nuestro momento presente'" y compartirlo con los demás. El verdadero compartir llega a través de aceptar un patrón común de intención. Lo que estoy tratando de hacer que comprendan es la importancia de la "voluntad". Pero antes que nada tenemos que darnos cuenta de que la "voluntad" requiere un instrumento. Puede estar relacionada con cualquiera de las energías que, por así decirlo, le permiten funcionar. Pero, de acuerdo al nivel de energía, habrá mayor o menor libertad y mayor o menor poder de actuar asociados al momento presente. Cuando es una de las energías más bajas la que está funcionando existen sólo fragmentos de voluntad. Lo que llamo "energía automática" manifiesta la voluntad como muchos yoes: cada pensamiento, sentimiento y sensación diciendo "yo". La fragmentación de la voluntad corresponde al estado automático en el hombre. La energía automática o sustancia no permite a la voluntad actuar más allá de la experiencia inmediata de aquella parte que la está experimentando. Cuando hay una transición al siguiente nivel que es el de la energía sensitiva, se percibe la sensación de estar conectado.&n Se hace posible el decir si y no. Este es el primer lugar en el cual la voluntad personal comienza a ser operativa. Más allá de este punto, las reales decisiones son posibles. Existe una combinación de energías que produce una cierta sustancia. Cuando dicha sustancia está disponible, entonces la voluntad se encuentra libre para decidir, dentro de toda la región en que la calidad de la misma puede penetrar. Por ejemplo, si hay en mí una cantidad suficiente de esta sustancia, puedo tomar una decisión que será (que es) operativa para la totalidad de mí mismo. La voluntad es capaz, a través de dicha sustancia, de tomar una decisión. Estoy hablando en términos casi literales, tan literalmente como puedo. Tiene que haber "tanta cantidad" de la sustancia porque la misma está circunscrita y limitada. Es cuantitativa, no es simplemente una cualidad de la experiencia. Cuando esta sustancia está concentrada hay un momento presente, y cuando hay una decisión de la voluntad ese momento presente es el momento presente de dicha voluntad. Tenemos ciertos ejercicios en nuestro trabajo psicológico conectados con los actos de la voluntad y la decisión. Ustedes tienen que hacer algo para preparar un poco de esta sustancia (quizás no tanto como una onza, pero tal vez un gramo). Aun un gramo les permitirá tomar una decisión que cumplirán. Esta sustancia posee la calidad de la certidumbre. Cuando esta trabaja en la mente se puede reconocer la verdad. Cuando trabaja en los sentimientos se tienen emociones positivas. Es a través de esta sustancia que la gente está conectada. Cuando esta sustancia está lo suficientemente concentrada en un grupo de personas, de modo que la conexión sea permanente, entonces es esto lo que se conoce con el nombre de "la comunión de los santos". En ellos sólo hay una voluntad. Cuando esta sustancia realmente ha permeado el ser de una persona, esta es transformada de un ser mortal ordinario a un ser inmortal. Esta sustancia además nos permite ser conscientes del destino. Cuando esta sustancia está ausente, tenemos o bien que confiar en lo que hemos recibido de la tradición en el pasado respecto a lo que la gente ha hecho en circunstancias similares o tenemos que ser guiados e instruidos. Pero cuando esta sustancia está presente y despierta la percepción del destino, entonces no requerimos ni de una ni de otra opción: vemos lo que debe hacerse. Jacob Boehme lo dijo de este modo "Existen dos "ojos" en el hombre: uno que se adentra en el tiempo y el otro que se adentra en la eternidad". Para mí, diría que el segundo "ojo" se adentra en hyparxis, la dirección del destino, donde algo debe llevarse a cabo en el mundo creativo. Nosotros podemos ver nuestro destino sólo hasta cierto punto. Todo es limitado. Tal como somos, nuestro momento presente es débil, pero esto no es únicamente un problema de nuestras propias debilidades y limitaciones. Existe una fuerza que está tratando de llevarlo todo de vuelta a un estado indiferenciado o al estado del tiempo. Al nivel puramente material, esto es simplemente la probabilidad, pero en las regiones más elevadas de energía comienza a tomar las formas del mal y la tentación. La única labor de estas fuerzas es interrumpir el momento presente de modo que deba cumplirse un propósito particular. Esto se encuentra descrito alegóricamente en el Libro de Job, donde se le otorga a Satán permiso especial para interrumpir el momento presente de Job hasta que este se encuentra casi completamente destruido. Sin embargo, algo permanece de su voluntad, y aunque la sustancia de la cual hemos estado hablando ha sido sustraída de él, su momento presente es capaz de reconstruir y restituir todo lo que era, y mucho más. Es bastante acertado el representar la fuerza disruptiva en un nivel superior como un trabajo consciente. No es simplemente entropía. Job llega a ver que aunque él no pierde su voluntad él es completamente impotente, y que su voluntad depende de si se le proporcionan los medios para ejercitarla. Cuando la sustancia trabaja en nosotros, podemos verla. Es una obligación para aquellos que pueden verla el ayudar a aquellos que no pueden. Alguien que no puede ver no puede hacer mucho para ayudar a otro que no ve. De tal manera, si doscientas personas se reúnen y ninguna de ellas puede ver lo que se requiere, quizás será doscientas veces peor que si ellos actúan de manera separada. Una mera reunión de personas de buenas intenciones no garantiza nada. El asunto que tenemos enfrente nuestro es si existen personas que vean y si existen personas que sean capaces de tomar decisiones a una escala que sea lo suficientemente grande como para constituir un momento presente en el cual podamos encontrar nuestro propio lugar. La mayor parte del trabajo que hemos hecho juntos ha provenido de la transmisión de algo que yo he recibido y que ha sido transformado durante los últimos veinticinco años de actividades que involucran a Coombe Springs. Yo tenía la obligación de compartir esto con ustedes, porque yo recibí algo que no tenía duda de que era producto del Trabajo, de una comprensión. Pero ciertas condiciones permanecen sin cumplirse, condiciones conectadas en particular con esta sustancia de la cual he estado hablando. Llegó a ser bastante claro para mí que sin esta sustancia, se estaba condenado a ser ineficaz. Hace mucho tiempo, dejé a un lado mis ideas de que uno puede trabajar únicamente con su propio conocimiento, con sus habilidades y fuerza natural. Tuve una experiencia con Gurdjieff en 1923 en la cual, bajo las condiciones que él fue capaz de crear, tuve la posiblidad de comprenderme no sólo a mí mismo sino también a él y a lo que él estaba haciendo. Esa experiencia ha permanecido inmutable en el tiempo y es ahora tan fuerte como nunca lo ha sido. En aquella época, Gurdjieff hablaba acerca de esta sustancia refiriéndose a ella en términos cuantitativos. Nos decía que podía ser que no tuviéramos mucha para nuestro trabajo: necesitamos una libra pero sólo tenemos un gramo. Entonces, dijo que algunas personas han concentrado suficiente de esa energía como para tener algo de sobra para los demás; entonces, estas otras personas pueden convertirse, a su vez, en fuentes. Todo lo que él dijo fue muy vívido para mí porque en aquel momento yo estaba experimentando la realidad de lo que él decía. En la misma conversación de aquel día, Gurdjieff habló acerca de "El Trabajo" de un modo objetivo, como una realidad presente a la cual eran capaces de servir las personas que podían reconocerlo. A dicha realidad sólo pueden servir aquellos que comprenden lo que se requiere. El Trabajo posee su propio momento presente que no es la historia de la humanidad como un conjunto ni mucho menos los acontecimientos sobre la Tierra, los cuales no son siquiera históricos. En el mundo de los acontecimientos, las posibilidades ocurren por la vía de la menor resistencia, de acuerdo con las mayores probabilidades.No exis te resistencia establecida, ni una tan pequeña, que tenga sólo el efecto de producir pequeños disturbios que rápidamente vuelvan a desaparecer. Entonces, hay eventos en los cuales se establece una resistencia en que la gente tiene convicciones fuertes y está dispuesta a hacer sacrificios. Esto produce una profunda perturbación en la corriente de los acontecimientos y algo se desarrolla, un potencial que no es consumido por el tiempo. Puede que no conozcamos los nombres de las personas que produjeron los resultados históricos, pero podemos reconocer el evento. El Trabajo está detrás de esto. Existe la posibilidad de ver lo que debe hacerse, y a esto le llamamos el Trabajo. Debe comprenderse claramente que no hay modo alguno de verificar la realidad del Trabajo, porque todo lo que verificamos es sólo un resultado, y lo que es más, un resultado de segundo orden. El Trabajo es efectivo en aquella región en que nuestros sentidos y nuestros pensamientos están ciegos: la región del destino. Uno puede preguntarse: "¿Por qué el propósito al cual estamos llamados a servir no está dispuesto claramente para todos, de modo que si tenemos la buena voluntad de hacerlo podamos servirle?". Pero el servir a este propósito depende de descubrirlo, no de que nos lo digan. Lo que puede ser dicho pertenece a la región intermedia en que la gente ve lo que quiere hacer y por qué quiere hacerlo.El Traba jo tiene una tarea que hacer precisamente con aquella región en la cual los hombres se encuentran ciegos, donde únicamente pueden ver si algo es transformado en ellos y esto nos lleva nuevamente a la concentración de esa sustancia sin la cual no podemos ver. Resulta extraño que deseemos hacer lo que es correcto; deseamos servir, pero estamos estancados porque no "vemos" lo que se requiere. Decimos: "Si sólo supiera lo que se requiere de mí, aun y cuando significara el más amargo sacrificio, yo podría hacerlo; pero no puedo siquiera hacer un sacrificio si no sé lo que se quiere". Es debido a que no "vemos" que asumimos este tipo de tarea por la cual tratamos de prepararnos para llegar al punto en que seremos capaces de hacer lo que se requiere. Hasta que nuestro propio "ver" no se produzca, hay una dependencia inevitable. En el Masnawi, Jalalad-din Rumi dice: "Si tienes una piedra imán entonces encuentras tu propio camino, pero si no, únete a alguien que tenga la suya, de otro modo tu viaje se echará a perder". Sucede que si la gente se reúne a fin de prepararse para ver lo que se requiere, esta misma tarea produce algo de esta sustancia, tal vez suficiente al menos para que una persona vea. Si una persona "ve", eso es suficiente, porque ellos están tan unidos que saben que lo que se ha visto es válido para todos. En esta época en particular, hay una empresa de este tipo que está en marcha. Depende de una decisión que no es tomada por nosotros, sino por aquellos que tienen la visión, aquellos que pueden no estar siquiera vivos en la actualidad. Es posible que esta decisión tuviera que ver con este país, que aquí debía ser establecido un cierto foco para la concentración de esta sustancia, para permitir que ciertas cosas ocurrieran, más bien como una estación de servicio. Tales lugares han existido en diferentes partes del mundo, incluyendo el Asia Central. Parece ser que varias generaciones atrás, al inicio del siglo XIX, algunas personas vieron que un cierto tipo de trabajo tenía que suscitarse en Occidente. Hay una cierta acción, la cual puede extenderse a lo largo de dos siglos, con respecto a una gran transformación en las circunstancias de la vida humana sobre esta Tierra. Esta acción no podría tener lugar a través de personas que sólo se dijeran unas a otras que el mundo estaba pasando por una crisis. Se necesita una gran concentración de la sustancia de la que hemos estado hablando, sin la cual nada puede hacerse. Puede ser que la tarea de recolectar esta sustancia ha sido continuada por largo tiempo. Como algunos saben, esta tarea a menudo se compara al trabajo de las abejas recolectando miel, las cuales la recogen gota a gota. Posiblemente, algo por el estilo ya se ha incorporado en la vida de las personas, y esto puede explicar algunos de los eventos otrora incomprensibles que ocurren a nivel histórico, tales como personas que se han agrupado y se aceptan entre sí pese a las terribles influencias disruptivas en el Trabajo. Puede que sea de este modo. Si lo es, entonces lo que estamos haciendo corresponde a ello, pero a una escala menor y a un nivel menor de concentración.Debido al bajo nivel de concentración, lo que hacemos no puede producir la libertad de acción que se requiere. La única manera en la cual lo que hemos hecho y estamos haciendo puede ser fructífero es si está integrado a una acción mayor. Las pequeñas acciones hacen posibles las grandes acciones, pero estas deben estar conectadas de acuerdo a un patrón permisible. La miel puede ser recolectada y concentrada porque las abejas pueden además hacer panales. Los panales resultan ser una analogía para diversas cosas, aun para lugares como el que tenemos aquí. Cuando una nueva colmena está por iniciarse, la vieja colmena tiene que hacer un sacrificio: algunas veces significa hasta perder a la reina. Del mismo modo, un sacrificio extraordinario ha sido hecho para lo que está ocurriendo ahora. En esta etapa, veo más de lo que ustedes han sido capaces de ver. Para integrar el momento presente a la existencia tiene que haber una separación. Es aquí donde algo doloroso está involucrado y no debe suponerse que sea de otro modo. Puede que en alguna parte, por muchos siglos, haya existido un lugar de concentración que producía, hasta puede decirse, condiciones dichosas de existencia para los que habitaban en sus inmediaciones y la posibilidad de transformación para todos aquellos conectados con dicho lugar. El sacrificar todo eso y permitir que la concentración se trasladara hacia otro lugar es algo apreciable. Sin ello, no podría acontecer este evento del que estamos viendo sólo un vislumbre. Debemos tener un tipo especial de gratitud hacia las personas que estuvieron dispuestas a hacer tal sacrificio. Sabemos que cuando intentamos trabajar por nuestra cuenta es muy difícil. Cada uno de nosotros posee un cierto grado de compromiso que depende de esta sustancia en nosotros, pero este compromiso es débil. Necesitamos integrarnos en un momento presente que no sea únicamente nuestra decisión personal. Esta es la importancia de un grupo. Probablemente, todos los que entre ustedes hayan trabajado en grupos se habrán dado cuenta de la diferencia que existe entre lo que son ustedes capaces de hacer por el bien del grupo y lo que son capaces de hacer por su propio bien. Esto es muy asombroso, considerando lo egocéntricos que somos. Es extraño que efectivamente sólo nos preocupemos por nosotros mismos y estemos llenos de desconfianzas y dificultades en nuestras relaciones con otras personas; y aun así, cuando nos reunimos en un grupo para emprender cierto tipo de trabajo, encontramos una fuerza de un orden bastante diferente a la que encontramos cuando tratamos de trabajar para nuestro propio provecho. Todo esto puede ser comprendido en términos del momento presente. La fuerza de la voluntad individual podrá ser mayor, pero la cantidad de sustancia que está disponible para hacer que la voluntad sea efectiva es muy pequeña. Cuando hay un número de personas juntas puede que haya suficiente sustancia para que sea tomada una decisión. Si podemos comprender esto en los términos de nuestra propia experiencia de trabajar en grupos, puede que entonces nos demos cuenta de esto a una escala más amplia, puede que sean posibles cosas con las cuales no soñamos por el momento. Deben recordar que estoy hablando acerca de una dirección dentro del momento presente en la cual el hombre está ciego; No es posible para mí producir evidencia que les convenza acerca de estas cosas. En el mejor de los casos, ustedes puden ver por los resultados que se ha constituido algo diferente en el trabajo, pero no pueden decir qué es o cómo funciona.La sustancia a la cual nos hemos estado refiriendo una y otra vez no es simplemente una energía como la electricidad, que requiere de un cierto tipo de mecanismo a fin de ser útil; esta es en sí misma una energía inteligente; Al principio, parece muy difícil llegar a comprender que exista una inteligencia que no sea la inteligencia de una persona. Sin embargo, la inteligencia es una sustancia que entra en las personas y las hace inteligentes; Sin esta sustancia ellos no son inteligentes. En la antigua simbología de la miel y la abeja, la miel es la sustancia de la inteligencia o la sustancia del "know-how", la sustancia por la cual es posible tanto el ver lo que tiene que hacerse como, además, el tener el poder integrador para hacer las combinaciones necesarias a fin de conseguirlo. La mayor parte de la vida humana discurre sobre un punto extremadamente mínimo de esta sustancia. Unas cuantas personas la poseen y son capaces de mantener el estado de cosas. En Fragmentos de Ouspensky (En Búsqueda de lo Milagroso), Gurdjieff se refiere al "conocimiento" que se encuentra limitado. Él dice que este conocimiento llega a diseminarse y es el deber de las Escuelas recopilar y concentrar este conocimiento, de modo que pueda llegar a estar disponible cuando se requiera. Esto se refiere al conocimiento, no en el sentido de la información, sino en el sentido del conocimiento eficaz o inteligencia. Cuando este conocimiento está presente, la gente actúa más sabiamente de lo que sabe. Este es uno de los rasgos más peculiares del siglo XX, especialmente ahora en que, a pesar de que se están haciendo cosas graves y de que las fuerzas destructivas son quizá más peligrosas que en cualquier otra época, hay un avance bastante cierto hacia un nuevo estado de cosas en el mundo, en el cual la humanidad será capaz de llevar a cabo lo que nunca antes ha sido logrado. Esto no se debe al ingenio de las personas o a sus buenas intenciones o a las enseñanzas morales, ninguna de las cuales podría posiblemente prevalecer sobre las fuerzas disruptivas.Lo que sí puede prevalecer, si está disponible, es esta sustancia. Cuando esta sustancia se encuentra disponible, la misma puede producir acciones en las personas que las hagan más sensibles de lo que se esperaría de ellas. Esto pueden ustedes observarlo. Cuando las personas saben cómo utilizar esta sustancia, la misma produce la acción más allá de la historia que llamamos el Trabajo. Éste hace posible que las cosas sean preparadas y que la relación entre la suerte y el destino sea correctamente ajustada para la humanidad, de modo que las cosas que se han salido de su cauce puedan ser regresadas a su lugar y nuevas tendencias sean introducidas en la vida humana. Nuevos modos de pensar, nuevos tipos de relaciones, y así sucesivamente, son posibles si esta sustancia se encuentra lo suficientemente concentrada en las manos de aquellos que saben cómo hacer uso de ella. Mucho del Trabajo trata de esto. Entramos en este momento presente en la medida en que podamos tomar parte en esto.

J. G. BENNETT